Posesión Demoniaca - PT 1

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Había perdido a mi padre hacía 5 años en un intento de secuestro en la ciudad de México, mi abuela Clara y yo quedamos devastadas al enterarnos de la terrible noticia, y es que para ser honestas nunca estuvimos de acuerdo en que papa gastara los ahorros de la familia en aquel lujoso restaurante, y mucho menos con que se asociara con don Luis Ramírez pues le insistimos en que él no era una persona de fiar, pero mi padre siempre trataba de ver lo mejor de las personas, no fue hasta que lo asesinaron que terminamos por darnos cuenta de que no estábamos tan equivocadas pues al día siguiente de enterrarlo, don Luis se presentó con un abogado y el contador del restaurante para informarnos que mi padre tenía una deuda con el de casi $500000 pesos y que la parte del restaurante del que mi padre era socio no alcanzaba a cubrir ni la mitad de la parte de la deuda que tenía con él, nosotros nos quedamos en shock al escuchar aquellas palabras quisimos defendernos alegandole que la parte de mi papá valía muchísimo más que la deuda que decía tener con él, pero nos interrumpía diciendo que por cariño a mi padre él aceptaría las acciones del restaurante en pago de su deuda, no tuvimos más opción que aceptar a regañadientes después de firmar se marcharon con una sinica sonrisa, ahí fue cuando mi abuela comenzó a buscar la forma de hacer contacto con mi padre, primero fuimos con una señora a la ciudad de monterrey que según decía ser muy buena, nos pidió algunas prendas de mi padre para ser contacto y la cantidad de 15000 pesos, empezó por decirnos que mi padre estaba bien, que la enfermedad que tenía le provocaba mucho dolor y que ahí donde estaba ya no sufría más, mi abuela se levantó molesta insultando a la supuesta médium pues le dejo bien claro que mi padre había muerto asesinado y no de una enfermedad como según decía, tiempo después viajamos a cuba, pero eso nos sobre paso pues ver el sacrificio de tantos animales no pudimos soportarlo, al llegar nuevamente a la ciudad de México nos adentramos al mercado de sonora ahí conocimos a una mujer que se nos puso a mitad de camino, dijo que ella podría ayudarnos en nuestra búsqueda. - Así, y si eres tan buena dinos que se nos perdió, le dijo mi abuela en tono retador. - Se te perdió la verdad, respondió ella. - Hay señora usted esta loca, déjenos pasar que llevamos prisa. - Entonces no quieres saber quien mando secuestrar a tu hijo. Al escuchar aquellas palabras nos quedamos heladas, como era que ella sabía lo de mi padre, nos acercamos a esa mujer tan misteriosa y nos condujo hasta un pequeño puesto que estaba cubierto con largas cortinas de terciopelo n***o, al entrar estaba una pequeña mesa, sin preguntarnos nada se sentó y comenzó a re barajear un maso de cartas que saco de un pequeño cajón, y empezó a decirnos que detrás de la muerte de mi padre había traición, mucho dinero en juego y una mujer que provoco discordia, pero yo quisiera hablar con mi hijo si se pudiera suplico mi abuela. - Lo siento señora, pero yo no llego a tanto. - Por favor ayúdeme no pude despedirme de mi hijo y eso no me permite estar en paz. La señora nos dio una tarjeta y dijo que buscaramos al señor Vicente que él podría ayudarnos, mi abuela tomo la tarjeta y cuando le dijo que cuanto nos cobraría por sus servicios ella solamente nos pidió 50 pesos y nos hizo prometerle que no haríamos más cosas por nuestra cuenta, mi abuela le dio 500 pesos, pero ella se negó a recibirlos, así que solo le pagamos lo acordado y nos fuimos a buscar al señor Vicente, al llegar a la dirección de la tarjeta salió un señor de unos 50 años y cuando le dijimos que necesitábamos su ayuda él se negó de inmediato dijo que hacía tiempo que ya no se dedicaba a eso, estábamos por retirarnos bastante decepcionadas cuando el hombre nos preguntó que quien nos había mandado, y al decirle que fue una señora del mercado de sonora de inmediato cambio su actitud y nos invitó a pasar a su casa, ya adentro comenzamos a platicarle del encuentro que habíamos tenido con ella, él nos dijo que solo lo haría por esta vez porque según él tenía una deuda pendiente con esa mujer, nos pidió una serie de cosas bastante inusuales como una televisión vieja, una grabadora y una video grabadora, nos dijo que regresáramos cuando tuviéramos las cosas. Tuvimos algunos problemas para conseguir lo que nos había pedido, pero después de algunos días por fin habíamos reunido todo, regresamos nuevamente a la casa y prendió el televisor realmente nos quedamos mirándonos cuando saco una tabla ouija y se puso frente al televisor donde solo se podía ver estática, comenzó diciendo que pedía permiso para comunicarse con Martín Estrada que era mi padre, ese momento la habitación empezó a ponerse bastante fría y en cuestión de minutos en la televisión comenzaron a escucharse voces, gritos y llantos de diferentes personas, el señor Vicente comenzó a grabar con la vieja grabadora y siguió haciendo preguntas mediante la ouija, puedes escucharme Martín decía mientras la tabla comenzaba a moverse en repetidas ocasiones en el sí y en él no, nos pidió que le ayudaramos a escribir lo que decía la ouija, así que tome una pequeña libreta y una pluma del escritorio de enseguida, tu familia necesita respuestas repetía una y otra vez, quieres decirle algo a tu familia, en ese momento la cara de mi padre se plasmó en el televisor y la ouija comenzó a deletrear ayuda, don Vicente en ese momento se levantó de la silla donde estaba y comenzó a llamar a una mujer que a los pocos minutos estaba tocando a la puerta, al abrir entro una mujer no mayor a los 35 años venía acompañada de dos hombres que parecían ser sus guardaespaldas, nos sentimos algo intimidadas por que cuando llamo don Vicente le dijo que la necesitaba con urgencia, la chica traía unas enormes gafas negras que no se quitó al entrar a la casa, don Vicente le contó lo que había pasado y este le suplico por su ayuda debido a que sentía el alma de mi padre en un desespero terrible, ella le pidió que le mostrara los audios y las grabaciones, mi abuela y yo nos quedamos en shock cuando puso el audio por que él solo lo mostró hasta llegar aquella mujer, se podía escuchar claramente la voz de mi padre pidiendo auxilio seguido de personas gritando, al mostrarle el video donde salía papa esta ni siquiera se quitó las gafas de sol, acción que molesto bastante a mi abuela y le dijo. - Te parece tan poco el sufrimiento de mi hijo que ni siquiera te dignas a mirarlo, pon el precio para que puedas ayudarlo. La mujer sonrió y de una manera tan amable y tranquila le respondió. - Lamento que piense así de mi señora, y yo no estoy aquí por dinero, vine por cariño a Vicente y porque no soporto el sufrimiento de las almas en pena. - Y entonces por que no te quitas esas gafas, le respondió mi abuela enfurecida. La chica sin responderle palabra alguna se quitó las gafas lentamente y eso hizo que mi abuela y yo nos sintiéramos demasiado avergonzadas pues nos dimos cuenta de que la chica estaba ciega, tratamos de disculparnos, pero ella nos dijo que no era necesario que entendía por lo que estábamos pasando y que nos pusiéramos a trabajar en lo que de verdad importaba. Don Vicente nos guió hacia un cuarto bastante grande con dibujos muy extraños pintados en las paredes, en el centro había una enorme mesa redonda con unas sillas muy amplias y un sillón aterciopelado n***o, la chica nos pidió que la dejáramos sola para prepararse y en cuanto salíamos don Vicente comenzó a contarnos la historia de aquella extraña chica. Nos platico que su nombre era Monique y que venía de una familia con dones bastante peculiares, ellos eran franceses y eran muy famosos y queridos en su tierra, debido a qué habían ayudado a quitar maleficios de ricos como de pobres, no hacían distinción alguna y a todos atendían por igual, un día llego al pueblo una caravana de gitanos, estos pronto comenzaron a tener problemas con los lugareños porque siempre estaban ebrios y buscando peleas, cierto día comenzaron a ver muchos robos motivo por el cual decidieron echarlos de pueblo, estos en venganza comenzaron a maldecirlos y esto provoco que sus animales murieran y los pobladores cayeran gravemente enfermos, acudían por montones con la familia de Monique que poco a poco iban sacando a delante al pueblo, cierto día llego una mujer bastante mayor en busca de la familia y en un descuido del padre que era quien estaba trabajando con ella, la anciana tomo a la niña en los brazos y sin previo aviso enterró sus enormes uñas en los ojos de la pequeña hasta sacarselos y enfrente de sus padres esta los devoro sin remordimiento alguno, la mujer fue capturada por los lugareños y quemada viva, eso provoco que los padres de Monique decidieran venirse a la ciudad de México a vivir, y se prometieron jamás volver a trabajar en eso, pero al crecer Monique no quiso alejarse de esa vida y estudio muy duro las diferentes artes del espiritismo, nosotros nos conocimos por una coincidencia y al verla al igual que ustedes creí que era una joven con una discapacidad muy lamentable, pero ella me enseño que era todo lo contrario pues ella puede ver lo que el ojo humano no, estábamos tan entretenidos con la plática que no escuchamos que nos llamaba Monique, hasta que uno de sus guardaespaldas nos interrumpió. - La señorita Monique esta lista. Entramos y ella pidió silencio total, comenzó a pronunciar algunas palabras y las flamas de las velas parecían bailar, comenzaron hacer pequeños ruidos y pronto nos emocionamos creyendo que era papa, pero Monique nos quitó las ilusiones de inmediato cuando comenzó a gritar largo de aquí tú no eres bienvenido regresa a la obscuridad a donde perteneces, nosotros nos quedamos pasmadas al escuchar una escandalosa risa para luego quedarse en completo silencio, nuevamente volvió a decir esas palabras en latín cuando sucedió algo bastante sorprendente, su cara comenzó a cambiar totalmente, tomo los rasgos masculinos de mi padre y fue cuando comenzó hablar. - Mamá, busca en mi habitación el libro de terciopelo verde que papa me regalo, ahí encontraras la solución. - Hijo, por favor no te vayas. - Mama ayúdame por favor, al decir eso los hombres tomaron de los hombros a Monique impidiéndole ponerse de pie, mi abuela corrió a querer abrazar a mi padre que cambiaba de fisionomía constantemente, pero don Vicente se lo impidió. Mi abuela insultaba a todo mundo por no dejarla acercarse a mi padre, pero los hombres que estaban con Monique trataban de hacerla entender que no era mi padre que alguien más se había colado a la sesión, acaso creen que no soy capaz de reconocer a mi hijo les gritaba bastante molesta, cuando a don Vicente se le ocurrió una magnífica idea. - Martín tienes que tranquilizarte estás asustando a tu esposa y al bebe que esperan, le dijo don Vicente refiriéndose a mí como si fuera su esposa. - Mi amor acércate que quiero despedirme de ti y de mi hijo por última vez, en ese momento entendí que todo eso había sido una trampa para descubrirlo. - Tú no eres mi hijo demonio, le grito mi abuela. Cuando de la nada todo volvió a ponerse en silencio, los hombres comenzaron a revisar a Monique y después de asegurarse de que estuviera bien, comenzaron a tratar de hacerla volver en sí, tardaron varios minutos hasta que por fin despertó, nos dijo que mi padre le había mostrado su muerte y que según mi padre había tratado de defenderse cuando se dio cuenta de que uno de los secuestradores era don Luis Ramírez, ahí fue cuando nosotros nos dimos cuenta de que en verdad no mentía pues nadie le había contado con exactitud como había muerto mi padre, ni siquiera tenía forma de saber el nombre del socio ni lo del libro de terciopelo verde, ella no quiso cobrarnos ni un centavo, pero en cambio nos pidió un favor muy especial, que al recuperar el restaurante alimentáramos a una persona en situación de calle cada que nos fuera posible y que por nada del mundo tratáramos de hacer contacto nuevamente con mi padre, cosa que mi abuela no cumplió, pero esa es otra historia que con gusto les contare.
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