Jenny y Eva

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APARTAMENTOS DE LA CALLE 64. Los Ángeles, California. Año 1989, era verano y el calor era realmente insoportable. Lo que provoca a todos los niños de los apartamentos salir y jugar bajo un inmenso árbol que se encontraba en el medio de estos apartamentos. Yo tenía una amiga se llamaba Jenny. En realidad era mi única amiga ya que recién habíamos llegado de México. Jenny y yo jugábamos por horas. Un día doña Eva una vecina, quien ya tenía muchos años viviendo en esos apartamentos me mandó llamar para pedirme un favor: que escuchará sus anécdotas y leyendas de los apartamentos. Yo solo quería jugar, así que sin ofenderla le dije que solo me dejara jugar un poco más y le prometí regresar a escuchar sus leyendas. Recuerdo que ese día se me fue el día jugando con Jenny a quien ya consideraba mi mejor amiga. Jenny sabía todo de esos apartamentos, realmente me sorprendía ver y escucharla contarme todo detalladamente. Una mañana estando en la cocina, tocan la puerta, pregunté: ¿Quién es? y no me contestaron, nuevamente pregunto: ¿Quién es? con voz infantil me dicen Lily, abrí la puerta y en efecto era una niña de aproximadamente 6 años y le pregunté: ¿Dónde vives? ¿Dónde está tu mami? La niña solo me dijo "Tengo sed", le di de tomar un poco de jugo, al voltear para dejar el vaso en la mesa, la niña ya no estaba. Todo el día en la escuela me preguntaba: ¿Dónde viviría esa niña, quién es su mamá?. Me moría de ganas de contarle a Jenny, pero Jenny no iba a mi escuela, así que cuando llegué de la escuela, para mi suerte ahí estaba Jenny, en la entrada de los apartamentos. Le conté a Jenny lo que me había pasado en la mañana y Jenny sólo me dijo: ¡ah! es la hija de Marilú. La platica ahí terminó, ya que tenía que llegar a casa y hacer mi tarea, cuando terminé de hacer mis obligaciones, salí un rato a jugar y nuevamente Doña Eva me mandó llamar, esta vez sí fui. Llegué a su apartamento, ahí estaba sentada en una mecedora llegué y me dijo: ¿Me puedes hacer un favor? le dije que sí. Me pidió que alimentara a sus peces. Doña Eva era una mujer rara, casi no salía y su apartamento era oscuro, siempre tenía una lámpara prendida. Me senté junto a ella y la escuché detenidamente, me contó que tuvo una hija a la que quiso mucho, más que a su propia vida pero que desafortunadamente su hija había muerto de un ataque al corazón. Yo le dije: -Lo siento Doña Eva, en eso se me ocurrió preguntarle a Doña Eva sobre la niña que había visto en la mañana, Lily. Doña Eva se me quedó viendo con asombro y me dijo: Lily fue mi amiguita de niña, ella murió atropellada aproximadamente hace 40 años. ¡No puede ser posible lo que tú me dices! Doña Eva, se puso un poco histérica así que decidí retirarme. Salí asustada y pensativa, ¿cómo es posible que vi a una niña de 6 años que murió 40 años atrás?. Caminaba rápidamente, choqué con Jenny y Jenny me dice: ¿qué te pasa?; yo la miré fijamente y le dije: -¡Doña Eva se ha vuelto loca! dijo que Lily era su amiguita de niña y que había muerto atropellada hace 40 años. Jenny, solo sonrió y me dijo: -Vamos a jugar y olvídate de eso, anduvimos en bicicleta felices las dos, en eso Jenny me dice: -¿Sabías que todo esto era un cementerio? incluyendo los apartamentos de la 64 y la escuela. -¡Ah! jaja Jenny, deja de asustarme, no mas ya fue suficiente por hoy. Jenny me dice: - Investígalo y verás que te digo la verdad. Le respondo un poco sarcástica: -Ok! ok, lo haré, investigaré! -Jenny, ya está oscureciendo, regresemos a los apartamentos, al llegar a los apartamentos le dije: -Mañana jugamos ok?, tengo que ayudar a mamá con la cena. Jenny, me dice que sí con la cabeza. Al día siguiente había una ambulancia afuera de los apartamentos y veía como se llevaban a Doña Eva. Lo acepto, durante todo el día me culpé y me decía a mí misma: -Doña Eva se puso mal por mi culpa. Al terminar la escuela corrí a los apartamentos para ver que noticias se decían de Doña Eva. Vaya sorpresa me llevé. Doña Eva ahí estaba sentada afuera del árbol con Jenny. Las dos se veían muy felices, -Doña Eva que bueno que está bien, Doña Eva contestó: -¡Mejor que nunca! Paulina. -Jenny, déjame llegar a casa y al rato jugamos. Al llegar a casa mamá lloraba y varias vecinas también, yo pregunté: -¿Qué pasa mami? ¿por qué lloran? Una de las vecinas dice: -Doña Eva, murió, por fin ya estará con su querida Jenny. Mi corazón se me paro por un instante. Salí corriendo y ya no vi a Doña Eva y a Jenny. Decidí buscar a Doña Eva y a Jenny en el apartamento de Doña Eva, al tocar la puerta se abrió, entré y en efecto, ahí estaban! Doña Eva y Jenny. -Doña Eva ¿por qué dicen que murió y que Jenny es su hija, qué está pasando aquí?. ****** -Hoy tengo 36 años de edad y vivo en un manicomio. Nadie me cree, lo que conté y lo que sigo contando, Doña Eva y Jenny son dos espíritus que se apoderan de mi cuando quieren, las veo y siento a todas horas del día. Jamás olvidaré lo sucedido en los apartamentos de la calle 64. Se me olvidaba advertirles: -¡Nunca! pero nunca mencionen el nombre de Eva o Jenny cuando tengan una vela prendida. Te la apagarán y se vengarán de ti, dejándote eternamente en la oscuridad, dejándote ciega, me retiro, ellas me están viendo fijamente, Doña Eva se ríe sin parar y Jenny juega con mi pelo. No les gusta que platique de ellas.
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