Capitulo 3.- Ella piensa en él y él piensa en ella

1879 คำ
***NARRA BELLA*** Entré a la sala como si nada y saludé a mi familia, pretendiendo fingir normalidad, no quería un altercado pues me estaba muriendo de cansancio y de sueño, por no dormir y por el trabajo en el restaurante. Mi papá muy tiernamente, me saludó de abrazo y beso, pero Alondra tenía cara de pocos amigos, no me dijo nada en el momento, quizás para no discutir delante de mi papá. Fui a mi recamara y me quité los zapatos, me coloqué mi pijama y me recosté en mi cama, al poco tiempo me quedé dormida, no sé en realidad cuánto dormí porque Alondra, llegó a despertarme. -¡Marbella Hurtado de Mendoza, despierta en este momento!, son las 7.00 de la noche y no es hora de estar dormida y mucho menos en pijama, ¿No te acuerdas, acaso? – me decía Alondra gritando, mientras yo trataba de abrir los ojos. -¿Acordarme de qué, Alondra? – le respondí más dormida que despierta. -Del cumpleaños de nuestra tía Claudia, debemos ir a partir el pastel, que por cierto no lo viste pero me ha quedado espectacular – me dijo Alondra muy orgullosa. -Alondra, hubo mucha gente en el restaurante y estoy desvelada, de ayer – le dije con la cabeza punzándome de dolor. -Sólo a ti se te ocurre salir el viernes en la noche y desvelarte, teniendo trabajo el sábado – me dijo Alondra enojada. -Ya Alondra, por favor. En serio tengo mucho sueño – le dije cerrando los ojos. En eso entró mi papá a mi recámara, al escuchar parte de la plática que se estaba dando entre Alondra y yo. -¿Qué pasa, Bella?, ¿Por qué estás en pijama? – me preguntó mi papá preocupado. -Papá, le estaba diciendo a Alondra, que tuve un día muy pesado en el restaurante, me duelen mis pies y tengo mucho sueño – le dije con mis ojos cerrados. -Descansa Bella, yo te disculpo con tu tía Claudia. Que duermas bien – me dijo mi papá y me puso encima otra cobija, después apagó la luz y salió de mi habitación. Desconozco cómo se puso Alondra, porque no fui a lo de mi tía Claudia, yo solo sé que volví a dormirme y desperté hasta el domingo temprano, me levanté, me arreglé y preparé el desayuno para todos, desayunamos en familia tranquilamente y después salí para pasar por Kate para irnos al restaurante, íbamos en su auto y ella de pronto, comenzó a reclamarme. -Bella, anoche te llamé y nada que me respondiste – me dijo Kate enojada. -Lo siento amiga, llegué a dormirme, ni al cumpleaños de mi tía Claudia fui – le dije disculpándome. -Bien, mira lo qué salió en el diario amiga, te llamé porque me quedé en shock cuando lo ví, es el periódico de ayer sábado, míralo Bella – me dijo Kate, sacando el periódico de su bolso y tendiéndomelo. -¿Qué puede decir tan importante? – le dije a Kate mientras lo desdoblaba, pero no encontraba nada. -Bella, busca en la página de sociales – me dijo Kate algo histérica. -Pues especifica Kate, no soy adivina – le dije mientras buscaba las páginas de sociales, del periódico y me quedé impactada por lo que ví, la nota decía: “El empresario Hotelero Santiago Fisterra, se divertía el viernes por la noche en un conocido bar de la ciudad, acompañado de una hermosa mujer”. -Bella, ahora veo porque te fuiste con él toda la noche, está guapísimo y se les ve muy bien juntos – me dijo Kate muy animada. -No Kate, fue un rollo de una noche y nada más y es más mira yo no sabía que se llamaba Santiago ni nada, ni él sabe quién soy – le dije a Kate dando el tema por acabado. -Yo sólo decía que si quieres, podemos ir a buscarlo a los hoteles, está guapísimo amiga – me dijo Kate emocionada. -Qué no, Kate. He dicho que no – le dije y me bajé enojada de su auto tan pronto llegamos al restaurante. Entramos a trabajar y no tuvimos más tiempo de hablar, pues teníamos muchísimos clientes y después, al tener el receso comimos algo rápido y volvimos al trabajo, ese día salimos hasta las 7 de la noche, pero eso sí, sacamos muy buenas propinas. A la hora de la salida, compré unas flores en una florería y le pedí a Kate, que me dejara cerca de la casa de mi tía Claudia, pues quería disculparme por lo de su cumpleaños. Llegué a su casa y la encontré sentada en la terraza de su casa, ella al verme salió feliz a recibirme. -Hola Bella, ¡Que gusto hija!, pasa por favor – me dijo mi tía Claudia. -Hola tía, ¡Feliz Cumpleaños!, te he traído estas rosas y discúlpame por no haber venido ayer – le dije a mi tía, muy apenada. -Muchas gracias Bella, son mis favoritas y sí te extrañé ayer, pero sé que estabas cansada, ¿Quieres un café y una rebanada de pastel? – me dijo mi tía muy animada. -Sí tía gracias – le dije y le ayudé a hacer y a servir el café y el pastel. -Por nada Bella, ¿Qué tal va el restaurante? – me preguntó mi tía. -Es horrible tía, odio ser mesera y usar ese uniforme ridículo, pero un día cuando sea actriz de telenovelas, no me acordaré de esos malos tiempos – le dije orgullosa. -Bella, deberías considerar hacer un estudio universitario. Mira a Alondra, ya es toda una educadora y le va bien, en el jardín de niños dónde trabaja y gana también de su pasión por cocinar, haciendo pasteles – me dijo mi tía queriendo desanimarme de mi sueño de ser actriz. -Tía no hablemos de mí, mejor dime, ¿Qué tal vas tú? – le dije cambiando de tema radicalmente. -Yo ahí la llevo hija, he tenido muchos pedidos de mermeladas y aparte he tenido trabajo en la escuela, Bella – me dijo mi tía muy contenta. -Qué bueno tía, me da mucho gusto – le dije encantada. -¿No te gustaría ser educadora cómo Alondra o estudiar administración de empresas cómo yo? – me preguntó mi tía queriendo sacar de nuevo el tema. -Lo de educadora definitivamente no, no me gustan los niños tía y lo de administración si encuentro un sistema de enseñanza abierta, en el cual yo pueda anotarme pues lo haré, ya sabes que no me gusta ir a clases con toda la gente – le dije zanjando el tema. Estuvimos platicando un rato y después llegó ahí con mi tía por coincidencia mi papá y me regresé con él a la casa, llegamos y conviví un rato con él y con Alondra y después, me fui a dormir, pues al día siguiente, tenía un casting, para un comercial de refresco. ***NARRA SANTIAGO*** Por fin terminaba, ese domingo infernal con mi esposa y múltiples compromisos sociales, de los cuáles estaba harto, lo único que me alentaba y me daba fuerzas para aguantar mi vida llena de falsedad, era pensar en ella, en esa mujer bellísima de ojos grises y cuerpo de una diosa, a la que tuve en mi cama la noche del viernes, dándome la mayor noche de placer que he tenido en toda mi vida. De lo único que estaba arrepentido era de no haberle pedido su nombre, así al menos podría buscarla, pero fui un tonto y un estúpido al no pedirle absolutamente nada. Mi mejor amigo Fabián se acercó a mí con una botella de vino, para que siguiéramos bebiendo, mientras su esposa y la mía convivían con otras señoras, saliendo del evento. -Santi hombre, vamos a brindar, ¿Por qué andas tan ido? – me preguntó Fabián. -Brindemos Fabián, no ando ido. Estoy harto de este tipo de reuniones, quiero escapar – le dije más que enfadado. -Santi, esta es nuestra vida, es el precio de estar en primera clase, por cierto eres un pillo, he visto el periódico que ayer y agradece que al parecer tu esposa Raquel, no lo ha visto – me dijo Fabián con una sonrisa cómplice. -Rara vez, leo el diario. Detesto las noticias – le dije con fastidio a Fabián quién saco una hoja del diario que tenía en su saco. -Estas no son noticias Santi, es la primera página de sociales - me dijo Fabián muy contento, mostrándome la página dónde salía yo, estando en el bar con la mujer que ocupaba todos mis pensamientos. -¿Quién es ella, Santi?, está bellísima. Parece uno de los ángeles de Victoria´s Secret – me dijo Fabián sin despegar la vista de ella. -No lo sé, estuve con ella en una especie de rollo de una noche, pero no sé nada de ella y ¿Sabes qué es lo peor de eso?, que me arrepiento de sobremanera, ahora pienso que de saber siquiera su nombre, tendría cómo buscarla – le confesé a Fabián en un toque abatido. -Lo bueno que no la dejaste ir viva y ¿Qué tal estuvo? – me preguntó Fabián con curiosidad. -Estuvo increíble, amé estar con ella, aparte de hermosa, es fascinante – le dije con una sonrisa - oye Fabián, ¿Qué piensas si contrato a un detective que me ayude a buscarla? -Eso estará excelente, me uno a la causa de encontrar a esa mujer misteriosa que le ha robado el corazón a mi amigo. -¡Salud por eso Fabián!, eso sí total discreción que no se entere ni tu esposa o de inmediato, se le ocurrirá contárselo a la mía – le dije a Fabián levantando mi copa y riéndome. -Cuenta con ello, yo soy una tumba Santi y ¡Salud, por los rollos de una noche! – dijo Fabián levantando también su copa. Después de ese rato de relajación con mi amigo, regresé dentro por Raquel, mi esposa para irnos a casa. Ella misma me notaba raro pero yo trataba de actuar, lo más normal posible. Esa noche llegando del evento, mi esposa se fue a dormir y yo me quedé un rato en mi despacho, enseguida encendí la computadora en busca de algo dónde pudiera yo saber algo más de ella, pero nada… absolutamente nada, así que abatido y desanimado, decidí irme a la cama. ***NARRA BELLA*** Estaba en mi recámara sin poder dormir, cuándo me invadió la curiosidad y le pregunté a mi buscador en internet, por Santiago Fisterra, enseguida se mostraron miles de resultados ante mis ojos, dónde decía que era empresario hotelero de la cadena de hoteles Fisterra- Ibáñez, amo del universo y mucha paja más, después le dí en buscar imágenes y me aparecieron muchas de eventos sociales dónde aparecía al lado de una mujer de cabello oscuro y tez morena, eso sí muy guapa, busqué rastro de ella y como dicen “el que busca encuentra”, tanto que en un pie de foto, decía: “El empresario hotelero Santiago Fisterra y su esposa Raquel Aldama en una gala de beneficencia”, eso último me dejo descolocada, sí era él sin duda alguna y ¡Era casado!... y hasta ahora me vengo a enterar yo…
อ่านฟรีสำหรับผู้ใช้งานใหม่
สแกนเพื่อดาวน์โหลดแอป
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    ผู้เขียน
  • chap_listสารบัญ
  • likeเพิ่ม