Nicolás agradeció el que Camilo confiara en él había imaginado que el chico iba a odiarlo por inmiscuirse en sus asuntos, pero afortunadamente no había sido el caso y cada vez que el conversaba con su amigo cibernético siempre le mostraba las conversaciones, por lo que empezó a sospechar cuando Camilo dejo de hacerlo. Algo estaba pasando e iba a averiguar qué. Bastián llego de la escuela con el pequeño Sebastián, Nicolás se había ofrecido a pasar por Camilo después del trabajo, era una suerte realmente que hubiese encontrado un buen trabajo teniendo en cuenta el poco tiempo que llevaba en Corea, ellos seguían con sus preparativos para volver a Tailandia, pero aún no había fecha establecida, las clases terminarían pronto y debían tocar el tema de nuevo con su marido. —Tengo sed papi —Seb

