—¿Demonios que está haciendo?, ¿Qué es lo que quieres? Déjame ir —Bastián gritó mientras forcejeaba para liberarse del agarre de Nicolás, pero este lo arrastraba hacía el auto, Bastián sabía que si lograba subir en el no habría manera de escapar, necesitaba liberarse. Sé resistió olvidando que Nicolás tenía un arma en la mano y que amenazaba su vida con ella, sin embargo no puedo hacer mucho, Nicolás logro meterlo al auto a fuerza, entre empujones y gritos incluso golpes, Nicolás no quería hacerle daño por lo que saco un paño humedecido con cloroformo y se lo pego a la nariz dejando a Bastián sin sentido. Nicolás condujo unas horas hasta la mansión Milani esa era su casa, su verdadera casa, nadie sabía dónde quedaba era sumamente privada en un área boscosa. Se echó a Bastián los brazos t

