Mónica miraba las nubes por la ventanilla del avión, volver a México la aterraba, pero la muerte de su padre aun cuando le dolía en el alma, la hacía sentir segura para enfrentar al mundo entero con tal de cumplir la promesa que le hizo a Jonathan en el aeropuerto de Madrid, la relación entre ellos estaba fracturada desde hacía ya mucho tiempo atrás, pero era su padre y lo amaba y sabía que en el fondo el también la amaba a ella. Hacía ya tres años que se había graduado de la facultad de literatura y artes, ella consideraba que era uno de los días más felices de su vida, siempre le gustó escribir, ya tenía varios libros pendientes por publicar pero no lo había hecho porque tenía miedo de que no fueran buenos y había hecho sus prácticas profesionales en una editorial muy reconocida en la

