Parker Salí a tomar un par de tragos con un par de amigos. Y cuando digo un par de tragos quiero decir solo un par, pues era la mitad de la semana y tenía trabajo por la mañana. Una resaca no era algo que necesitara. “Está bien, escúpelo. Pareces muy feliz, considerando todo lo que te sucedió no hace mucho tiempo”, preguntó mi amigo Harry. ¿Era yo tan obvio? Pero, por otra parte, aunque hubiera querido ocultar en aquel momento mi felicidad, creo que no habría podido hacerlo. “Conocí a alguien más… Y eso es todo lo que voy a decirte”, me reí. “Hmm… No veo por qué tienes que ser tan reservado al respecto. ¿Acaso se trata de una mujer casada?”, preguntó Max, mi otro amigo, arqueando una de sus cejas. “No, ella no está casada”, le respondí, riendo entre dientes. Pensé qu

