6. Reacciones ilógicas de la vida.
¿Sabes ese sentimiento de una punzada en el pecho al ver cómo alejan a tu mejor amigo de ti, y te tratan como un cero a la izquierda? Pues eso estaba sintiendo yo en ese momento. Un dolor en el pecho. ¿Celos? Ojalá que no. ¿Furia? No tenía los puños apretados.
Blake siempre fue un chico guapo y popular. Finn era dos años mayor que ellos, y era un chico muy popular en la escuela. Él tal vez no se juntaba siempre con ellos, pero los ayudó a alcanzar la popularidad. Blake, su hermano gemelo, y River —sí, en ese entonces no conocían a Dan ni a Nate— eran los chicos más populares del Instituto en el primer año.
Yo era una nerd, una chica cualquiera, una nadie, que se juntaba con Isa, una chica como yo. No tenía ganas de destacar, así que no hacía caso a las ofertas de Finn para ayudarme a alcanzar la popularidad.
Pero una tonta idea se les cruzó por la cabeza a mis "amigos":
Enamorar a Isa.
Sí, siempre han sido unos mujeriegos, ahora, continuemos.
Sí, desde siempre les ha gustado jugar al "te enamoro". Pero ¿yo qué voy a hacer? Isa estaba muy enamorada de Blake, quien era el encargado de enamorarla, y yo también, no lo negaré. Pero todo era un tonto juego; un reto. Así que cuando Blake logró enamorar a Isa, y que esta le dijera sus sentimientos, le rompió el corazón.
En ese momento comencé a ser la mensajera de Isa, mandándole mensajes a Blake. Él comenzó a verme como una amiga, y se desahogaba conmigo. Pero él no podía decirle a nadie que se juntaba conmigo; menos a Finn.
Él se enamoró de mí. Yo de él. Y nos hicimos novios.
Isa no estaba resentida conmigo; me dijo que si a mí me gustaba y yo a él que ojalá que nos fuera bien. Que ella vería a Blake como un amigo, y no como un amor.
Entonces empezó la bella historia de amor entre el popular y la nerd. Sí, demasiado cliché.
Y aquí viene la tragedia:
Sus padres se iban a divorciar, y para ser justos cada uno se iba ir con un padre.
Levi se quedó con su madre, por decisión de ésta. Siempre fue su favorito; aunque también quiere a Blake. Él se fue con su padre, porque era el favorito de él.
Entonces nos separaron; y para evitar el dolor rompimos.
No creo que yo, tu mente, sea la única que no cree eso.
Isa y él habían hecho un vínculo de amistad muy fuerte.
Finn me dejó y se fue a la Universidad.
Levi y River conocieron a Nate y Dan.
Y se hicieron unos mujeriegos.
Y aquí estoy yo.
Jir ai em.
¿Vida de libro? Quizás.
Sabía que Blake me pidió que no me fuera, pero yo no podía seguir ahí, viendo como Blake era acaparado por las chicas revoloteantes.
—¿Becky? —Escuché a mis espaldas y me giré para encontrarme con una sorprendida Isabella. Tenía los ojos abiertos como platos y escuché un poco de extrañeza en su voz.
¿Tan mala reacción tuvo al verle?
—Isa, yo... —No me dejó terminar.
—¿Qué hace aquí, Becky? —preguntó separándose de mí y limpiándose las lágrimas suaves que le habían corrido.
¿Es que quizá... Isa aún no superaba a Blake?
—Llegó antier; va a vivir con su mamá, por ahora.
La información parecía que le había caído como agua fría para ella, y su cara denotó un claro dolor al recordar lo anterior. ¿Aún le gustaba?
Blake, eres mi mejor amigo, pero me gustaría golpearte.
¡Pelea, pelea! No, tampoco. Ah, voy a llorar. No me importa.
—No lo mal entiendas, Becky. Él ya no me gusta. Pero no puedo recordar lo que me hizo a mí; lo que te hizo a ti. No puedo olvidarlo. —Soltó un gruñido de desespero y agarró con fuerza la correa de su mochila.
—Ven, vamos a hablar un poco en privado.
Ella asintió y nos encaminamos dentro. Antes de entrar a la escuela vi cómo Blake paseaba su mirada por todos los lugares posibles, buscándome. Sentí una punzada de culpabilidad por dejarle, pero tenía que ayudar a Isa, ella también era mi amiga.
—¡Becky! ¡Isa! —gritó Blake con desesperación al no vernos. Quise que la tierra me tragara cuando Blake me vio. Caminó con paso decidido hacia nosotras y pude ver como tenía la mandíbula apretada y los puños cerrados con fuerza.
Pero Isa salió corriendo antes de que Blake llegara hacia con nosotras. ¿Qué le pasaba a ella? Se me hacía que era una excusa muy simple decirme eso.
Pero si decíamos eso, podía ponerme a pensar en todos los efectos que él creó en Isa, una chica que le tenía repugnancia al amor. ¿Qué reacción deberías de tener al ver como al chico que, gracias a él pensante que el amor valía más que un cacahuate, se ponía de novio con tu mejor amiga?
Tal vez una muy buena no precisamente.
—¿Isa...?
—¿Qué le hiciste, chico? Está de lo peor.
Él no contestó, simplemente corrio tras ella, con la mandíbula apretada todavía y la culpabilidad adueñándose de él.
Me daban tristeza.
Quería salir tras Isa, tras Blake. Tras la historia de amor fracasada, deseando poder cambiar el pasado y que ella no se hubiera enamorado de él.
Pero lo único que conseguí fue a todas las chicas que estaban hace unos minutos aquí, alrededor mío, como si fuera un animal extraño.
—¿Ahora a Levi 2 también? —preguntó una rubia falsa poniéndose frente a mí, de brazos cruzados.
No sabía si soltar una carcajada o contestarle con algo que la dejara en su lugar, porque lo de "Levi 2" era muy gracioso.
Tiene nombre, retrasadas.
—¿No te conformas con cuatro chicos comiendo de tus pies?
E-N-V-I-D-I-A.
Tenía ganas de decirles que era un juego; pero no podía. Habíamos acordado que no diríamos nada. No sé por qué, fue decisión de ellos. Para tratar de callar lo que sabía, mordí mi labio inferior con más fuerza, temiendo hacerme una herida.
—Déjame, Jessy —Así se llamaba la castaña falsa—. No estoy de humor. —Le gruñí tratando de alejarme, pero no pude, porque ella me tomó del codo impidiéndome alejarme.
—Las vas a pagar, coqueta.
—No puedes hacer eso; yo soy la ex novia de River.
Espera... ¿Te sientes orgullosa de decir que eres la 'ex novia'? Sinceramente me gustaría más decir que soy la 'novia', pero por cosa del reto, los chicos debían estar solteros en el transcurso de ese tiempo.
—Así te han de haber criado tus padres —escupió una castaña con pestañas envidiables.
MIRA CON NUESTROS PADRES NO TE METAS, ¿OÍSTE?
La furia que estaba conteniendo comenzó a hacerse más grande, y más, hasta el punto de que temía explotar.
Siempre me consideré una chica pacífica, que no se metía en problemas, y entre más invisible fuera, mejor. Pero en estos momentos tenía miedo de romper el protocolo que me había creado yo misma.
Pero una voz bastante conocida me sacó de apuros.
—Aléjate, Jessy. Becky es más bondadosa que tu meñique, así que cállate, por favor. Ella vendrá conmigo.
Y me jaló del brazo hacia con él.