11. La vergüenza al estilo Blue Jane. Siento como alguien me aparta de un golpe de Will, y por alguna extraña razón, mi mente agradeció que el desconocido me apartara. Levanté mi mirada temerosa, pero los nervios se me fueron cuando le vi la cara a mi "salvador". —¿Me metes a la fila, por favor Becky? —preguntó Nate fingiendo inocencia. Yo le sonreí forzadamente y me hice hacia adelante para que se metiera—. Gracias, amiga del alma. —Me abrazó efusivamente. Sonreí mientras rodaba los ojos y me concentraba en cuántas personas faltaban para pedir su comida. De la comida de la escuela no me quejaba, era buena supongo. Eso sí, jamás pruebes las bebidas que venden aquí, hechas por las cocineras. Sus manos no son muy ágiles, tomando en cuenta los cientos de pelos que me tragué, y el olor a pe

