27. La bitácora de una feta hormonada. Abro mis ojos de golpe, despertándome del extraño sueño en el que estaba metida. Digo, todos tenemos esa clase de sueños que nos dejan con un mal sabor en la boca porque no sabemos exactamente lo que acaba de pasar, ¡pero vamos! ¡Acabo de soñar que el gobierno reclutaba a Ethan para ser un infiltrado en la secundaria! Sacudo mi cabeza con fuerza, cual perro mojado, y tomo una bocanada de aire. No hace falta que vea la hora en el despertador, porque la luz que entra por mi ventana me lo dice todo. Ya ha amanecido. Y ahora, lo peor de todo ahora que lo pienso, fue que soné que iba a la escuela un día sábado. Suelto un sonoro bufido y contengo un bostezo antes de salir de mi habitación. Pero entonces veo a Ethan bien arreglado en el sofá, de mañana, m

