32. Fuera de control. Las reacciones no se dieron a esperar. Tanto como la pareja de Bae y Jud —que ya tenía bastantes fans que la esperaban— la de nosotros también causó revuelo. Pero fue aún más sorprendente cuando Sharpay nos sonrió al vernos llegar y se acercó a nosotros. Las chicas a mi alrededor rojas contuvieron el aliento, a la espera de que a la rubia se le saliera un comentario que atacara mi autoestima y luego una pelea o algo así. Pero se limitó a sonreír. —¡Pues ya era hora! —exclama rodando los ojos con diversión y dándole un pequeño puñetazo en el brazo—. Muy bien, Hunter. —Él le sonríe en respuesta. Había descubierto que Sharpay se había hecho tan buena amiga de Hunter como ahora la mía—. Hazle daño y te dejo sin testículos. —Finalmente, le dio su más inocente sonrisa y s

