15. Problemas familiares. El día de las Matelímpiadas había sido cancelado, porque el viernes las clases fueron suspendidas por una tormenta que estaba cerca. Muchos habían suspirado de alivio, porque se estaban matando estudiando, y tampoco los culpaba. Las matemáticas eran algo complicadas, aunque a mí se me daban bien. Al llegar a casa, me encuentro con Kyu, mi hermana menor de 10 años en el sofá jugando con tres perritas. Reconozco a una de ellas como Tierra —no me pregunten por qué llamó así a su perra, también me lo pregunto—, pero las otras dos son nuevas para mí. Me agacho para mirarlas y sonrío. —¿Quiénes son? —pregunto, y ella me dedica una pequeña risa. Sus rizos rubios caen y eso me hace sonreírle a ella con ternura. —Mamá las trajo hoy. Ya les he puesto nombre. —¿Cómo se

