Ella chasquea la lengua. Llegamos a su casa y como siempre a estas horas no estaba su madre, ni su hermano. A penas llegamos a su habitación Alicia se acostó en su cama, me pidió que me acostara con ella y apenas lo hice se durmió. Acaricio su hermoso cabello. Su madre se encuentra como loca buscando algo que salve a su hija. Los doctores ya se rindieron y Alicia también, está cansada de estar metida en un hospital por años. Cierro mis ojos con fuerza. Solo pensar que la perderé hace que mi pecho se contraiga y mis ojos piquen. No he dormido y despierto por las noches sobresaltado y sudando, no sé qué es lo que sueño, pero sé que trata sobre Alicia. Luego de unas horas decido irme. Tenemos que recoger y planear nuestro golpe final y como veo Lucía no ayudara en nada. Abajo me encuentro

