CAPÍTULO VEINTINUEVE Gwendolyn estaba en el pico de la Cresta, sobre la amplia plataforma de piedra que una vez recorrió con el Rey y buscaba en el cielo. Argon estaba a su lado, Steffen a su otro lado y Krohn a sus pies, mientras ella inspeccionaba el cielo, observando cómo Lycoples desaparecía. Después de que Lycoples los hubiera traído de vuelta de ver al maestro de Argon y los hubiera dejado, a ella y a Argon, en la cumbre de la Cresta, Gwen había ordenado a Lycoples que partiera, que fuera en busca de Thorgrin y le entregara su mensaje. Que él encontrara el Anillo del Hechicero era su última esperanza y Gwendolyn, por mucho que lo deseara por propio interés, no podía dejar que Lycoples se quedara con ella. Por eso había renunciado a su propia ocasión de escapar y, en cambio, había es

