Soy una persona no muy fácil de querer, en ocasiones el pasado me desborda y acabo mandado al carajo hasta lo mejor de las intenciones. No espero que las personas lo entiendan, por que en ocasiones ni yo me entiendo, confieso que después de una despedida y tanta oscuridad ya nada es igual, pero aquí sigo, intentando ponerle buena cara a las coincidencias. No soy una persona fácil, exijo y me gusta que me exijan, tengo debilidad por las mentes brillantes, las almas rebeldes y la ortografía impecable, se necesita un montón de corazón, tacto, paciencia, coraje, valentía, tiempo, sinceridad y amor para quedarse conmigo.
“Entre tantas palabras que te dedico durante mis días, espero que alguna logre tocarte, alcanzar tus ojos, recorrer tus mejillas y trazar un gesto curvo en la rivera de tus labios.
Vengas corriendo a abrazarme, me digas que ya no me sueltas y que nadie te había querido con tanta poesía”.