Pasaron dos días y no había rastros de Daniel, su secretaria dijo algo de que estaba trabajando desde casa y podía ser algo lógico para estar más cerca de su hermana pero no me cerraba del todo. Yo seguía investigando respecto a la inversión del padre de Daniel y cada vez tenía más preguntas, decidí tomar todo en una carpeta y dirigirme a la mansión, tenía que aclarar mis dudas. Llegando a la mansión me recibe Marta, la saludo y le pregunté por Daniel, me dijo que se encontraba en su despacho y me dirigí hacia allí. Golpeo la puerta y escuche un adelante por parte de Daniel. Al entrar me encontré con lo que menos quisiera en ese momento, Daniel y su padre. - Buenos días señores, disculpen si molesto puedo venir en otro momento – dije aún parada en el marco de la puer

