Lunes por la mañana, así que los primeros rayos de sol aparecían entra las cortinas mis ojos iban abriéndose. Enseguida me levante de esa cama súper cómoda muy diferente a la mía, fui al baño y luego salí en dirección a la cocina. Al llegar a la cocina estaban Marta y la madre de Daniel - Lucía, buen día, que sorpresa tan temprano tu por aquí - Buen día Marta, en realidad me quede esta noche aquí, tenemos algunas sospechas y creí que lo mejor es que hayan más personas en la seguridad – dije sin dar toda la información ya que la madre de Daniel estaba ahí - Querida dime que esto está cerca de terminar – dijo con tristeza en sus ojos la señora Esposito, lo que me hizo creer que ella realmente no tiene idea de todo lo que hay por detrás de esto. - Estamos tr

