Lucia Alex y Raúl se fueron de mi casa. Seguimos charlando con Daniel un rato más, intentaba cambiar de tema para lograr que se distraiga un poco - Lucía – llama Daniel obteniendo mi atención – ¿puedo pedirte un abrazo? - ¡Claro que sí! Es más, no se piden, solo se dan – dije acercándome a él mientras lo envolvía con mis brazos y el hacia lo mismo - Gracias Nos mantuvimos en silencio de esa forma unos cuantos minutos, sentirlo así tan cerca sin ninguna segunda intención era extraño, pero no puedo negar que me gusto, Daniel comenzaba a gustarme y eso me preocupaba… Cuando fuimos a alejarnos el uno del otro chocaron nuestras miradas y lentamente nos fuimos acercando para fundir nuestro encuentro con un beso. Un beso lento y tierno, parecía estar cargado de s

