Habían pasado tres días desde que Kendall tomo una nueva rutina en sus tardes libres, quedarse en su cuarto encerrada junto a Lea, colocarse sus audífonos y pretender que no la escuchaba cuando tomaba su guitarra y entonaba las melodías que más les gustaba a ambas, y es que parecía que Lauren conociera el repertorio de Kendall y por eso siempre que se disponía a cantar, eran esas canciones que a Kendall le hacían ablandar un poco su duro corazón solitario.
Aunque las peleas y los rechazos por parte de la menor no disminuyeron, Lea sentía que se estaba adaptando a ese estilo de vida, trataba de cumplir al pie de la letra la lista detrás de la puerta, casi no le hablaba ni la miraba, se levantaba temprano para poder usar el baño, respetaba el espacio que las separaba y cuando Kendall se despertaba casi siempre Lea ya no estaba ahí.
La ojiverde diariamente pensaba que era tan innecesario su actitud, ¿Por qué no darle una oportunidad de conocerse y tal vez llegar a ser amigas? No entendía cómo funcionaba la mente de esas personas que discriminaban a otras, por su nivel económico, por el color de su piel, su r**a o su orientación s****l, al final todos somos personas, ninguna de esas condiciones determinaba el sentimiento que pudieran llevar esas almas, pero no podía hacer más que aprender a vivir con eso este tiempo.
Le gustaba que en las tardes Kendall tomara su rutina de siesta escuchando música, por lo menos pensó que tenían algo en común, a Kendall le gustaba la música tanto como a ella. Aprovechaba esos momentos en los que no podía escuchar más que la alta música de sus audífonos para adentrarse en su mundo perfecto, en el que ella su guitarra y su voz existían sin más nadie, le daba un poco de miedo que algún día tal vez Kendall la escuchara o encontrara cantando y le armara otro de sus berrinches y le prohibiera hacerlo, no sabía cómo de un momento a otro esa niña consentida lograra dominarla de esa forma, con un solo grito con un solo berrinche podía hacerla parar, no le molestaba en lo absoluto, al contrario le parecía tierno, ella le parecía tierna, más aun cuando dormía, en ese momento en el que denotaba sentir estar volando por los cielos, tan tranquila, con su alma en paz y su rostro en calma, su boca entre abierta mostrando un perfecto rostro, no podía entender como de tan hermosa chica pudiera salir tan fuerte y duro carácter, y sobre todo tan mal trato hacia las demás personas.
Tal vez lo que le faltaba a Kendall era sentir el amor de verdad, muchas veces en esas familias adineradas los padres se concentran en darle a sus hijos lo mejor de forma material, pero no se centran en que un abrazo todas las noches, un apoyo diario es lo que más vale en la vida, se notaba que tal vez ella era una de esas, y expresaba ese dolor rechazando a los demás.
¡¡Kendall!! ¡¡Kendall!! – Gritaba Alli mientras corría y llegaba hasta donde estaba la chica reunida con el grupo de porristas-
Que pasa Blomer? Publicaron una nueva versión de la biblia? – le dijo Kendall una de las porristas, provocando la risa de las demás y una mirada de odio por parte de Alli-
La pequeña no sentía odio por nadie, pero no toleraba las bromas pesadas referentes a la religión, era algo que no toleraba para nada.
Basta chicas – les ordeno Kendall haciendo que todas se callaran- que pasa Alli?- le pregunto prestándole atención-
Es... Lea – dijo tratando de tomar aliento, Kendall abrió los ojos como platos, pero tratando de disimular-
Que le pasa a la idiota becada?- le pregunto tratando de sonar lo más despreocupada posible-
Ven conmigo- le tomo del brazo halándola para correr ambas hasta llegar al pasillo-
Cuando llegaron vieron un grupo de personas que miraban a su habitación, esta estaba abierta de par en par, caminaron a pasos lentos entrado en ella.
Fue ahí donde Kendall miro con sus propios ojos el gran desastre, el lado de la habitación de Lea estaba destruido completamente, sus sabanas rotas, la cama volteada, las almohadas destruidas, su ropa dañada con pintura, sus libros regados por todos lados al igual que sus cd originales, todo, completamente todo, destruido, trago fuerte y bajo su mirada en donde Lauren frente de ella se encontraba sollozando, sintió su alma partir cuando vio que entre sus manos tenía su guitarra completamente rota.
Oh Dios mío no puede ser- dijo Alli con voz de terror-
Kendall la miro y luego hacia donde Alli tenía la vista puesta, era la pared de su lado de la habitación en donde unas palabras estaban pintadas con pintura negra, decía claramente:
Bienvenida Becada.
LA LOGIA HA VUELTO.
La logia era un grupo secreto que operaba en el Elite Way School desde que el colegio comenzó aceptar becados, nadie sabía quiénes era sus integrantes exactamente, aunque era claro que todos eran estudiantes no becados del Elite. Trabajaban de forma misteriosa y secreta, haciéndoles la vida imposible a los nuevos becados del colegio, bromas pesadas y hasta salidas de control, prácticamente lo que le habían hecho a Lauren no era comparado con nada a lo que solían hacer, eran personas crueles y codiciosas, muchos decían que eran una secta satánica, nadie sabía.
Hace dos años habían desaparecido, o por lo menos habían puesto un Stop a sus crueldades, razón por un accidente que ocurrió con una estudiante becada, fue secuestrada por la secta y puesta en cautiverio por una semana completa, en la cual recibió toda clase de crueldades, fue salvada porque un grupo de estudiantes la encontraron en una cabaña alejada del colegio y dieron parte a las autoridades, paso casi un mes entero recluida en un hospital y las clases fueron suspendidas por semanas, el colegio lo tomo las fuentes policiales investigando el caso, pero no consiguieron nada que les diera con los responsables, ha sido el caso más grave que se conoce de la Logia, desde ese entonces no volvieron aparecer, hasta ahora.
Camila trago fuerte y escucho como las chicas en su espalda comenzaban a murmurar.
Que mierda les pasa a ustedes?! – Les grito a las chicas asustándolas- Acaso es mi habitación una sala de cine? Se van de aquí antes de que las patea a todas- las chicas salieron como caballos en manada de la habitación, Camila la cerro de un portazo, recostándose de ella mirando como Ally trataba de reanimar a Lauren-
Lau debemos avisarle al director- le aconsejo Lauren-
Estas loca – intervino Camila- quieres que los de la logia la mate o qué?
Camila dime cómo va a hacer ella con este desastre? No tiene ropa, no tiene cama, no tiene libros, el colegio debe hacerse cargo, no fue su culpa, sino de ellos por no investigar a estas personas crueles.
Pues hagan lo que quiera- dijo saliendo de la habitación sintiendo mucha pena por ella-
Ally logro convencer a Lauren de ir hasta la dirección para dar parte de este ataque, ella sentía miedo de eso que había pasado, la chica le conto la historia de la Logia y no pensó en más que salir corriendo de ahí e internarse en la correccional, tal vez ahí se encontrara con menos psicópatas. Rápidamente las personas de la limpieza ordenaron todo, pero había perdido casi toda su ropa, le dieron dos nuevos uniformes para que pudiera asistir a clases, comprarían una nueva cama, pero eso tardaría tal vez un día en llegar, por lo que le tocaría esa noche dormir en el sofá de la habitación, le habían ofrecido una habitación sola pero se negó, aun sentía miedo de lo que le pudieran hacer.
Lauren era una chica ruda por fuera pero muy blanda por dentro.
Lo que más le dolía de todo esto era su guitarra, tenía un valor sentimental muy grande para ella y ahora solo era trozos de madera, no podía evitar derramar unas lágrimas en medio de esa noche oscura y solitaria, extrañaba tanto a sus padres, asi fuera para escuchar sus regaños, extraña a sus hermanos, Tay y Chris, sus tardes de película y cuando intervenían por ella en alguna que otra travesura, ahora más que nunca le estaba pegando la distancia.
Camila abrió un ojo para ver que hacia la chica, y sintió mucha pena cuando la pudo notar ahí sentada, siendo alumbrada solo por la luz de la luna, derramando lágrimas de dolor, sintió ganas de acercarse a ella pero su orgullo no la dejo, solo opto por suspirar y dejarse caer en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente una fuerte luz golpeo su rostro, las persianas habían quedado abiertas la noche anterior, Lauren se había quedado dormida recostada de la ventana, era extraño verla ahí, siempre era la primera en despertar e irse, pero esa vez lo más seguro era que se halla quedado hasta tarde.
Tenía su rostro rojo e hinchado, tal vez de tanto llorar, volvió Camila a sentir eso que para ella no era común, pena por la chica.
Suspiro y comenzó a moverla con delicadeza, Lauren no despertaba.
Ey levántate- le decía moviéndola de un lado a otro con fuerza-
Fue tanta la que ejerció que la hizo caer al piso haciendo que se despertara de golpe.
¡¡No!! – Grito asustada mirando a todos lados-
Calmate, calmate, lo siento no fue mi intensión tirarte - le dijo arrodillándose frente de ella-
Lauren la miro con una expresión de terror en su rostro.
Que pasa?- pregunto con su respiración agitada productor del susto-
Es hora de ir a clases y te quedaste dormida- le dijo mirándola-
Oh seguro ya paso mi hora, llegare tarde – dijo levantándose-
Tranquila puedes hacerlo, se que eres rápida y nos dará tiempo a ambas-
Hasta ella misma se sorprendió de lo amable que estaba siendo, pero eran esos los nuevos sentimientos que la chica despertaba en ella, compasión y pureza en su alma.
Lauren la miro extrañada, no era común que Camila actuara así con ella, tal vez solo era cuestión de lastima por lo que había pasado ayer.
Asintió con la cabeza y salió en dirección al baño, tomo una ducha rápida y salió para darle paso a Camila, cuando baja las escaleras se dio cuenta que la chica tenía en sus manos varios de sus Cd rotos.
Es buena música – le dijo Camila con nervios al notar que ya había salido-
Si lo es, a parte de mi guitarra era lo más preciado que tenía – le dijo colocando una expresión de tristeza-
Camila se mordió el labio inferior con nervios sin saber que decir.
En ese momento la puerta sonó, ambas miraron sin saber qué hacer, Lauren se tensó con miedo.
Oye calmate, no creo que sea la logia que venga por ti – le bromeo, haciendo que la sonrisa que se había formado en su rostro desapareciera al notar como la chica palidecía-
La latina se levantó de la cama rodando sus ojos y camino hasta la puerta la abrió.
Buen día señorita Lauren Jauregui? – Pregunto un hombre frente de ella con un gran paquete-
Ni de coña- dijo haciendo mala cara- te llaman becada!!- le grito a Lauren, quien se acercó temerosa.
S si – dijo nerviosa tragando fuerte-
Buen día señorita, le envían esto- le entrego el gran paquete, el cual duro un momento en tomar- que tengan excelente día- le dijo antes de irse-
Lauren dejo la gran caja un lado de la puerta y se alejó de ella con miedo, Camila la miro con una ceja levantada, sí que había quedado traumada, camino hasta ella tomándola entre sus manos.
¡¡NO!! ¡¡Sueltalaa!! ¡¡Puede ser una bomba!!- le grito, Camila abrió los ojos con extrañeza en su rostro-
Calmate genia, cuando los paquetes llegan aquí siempre los destapan en la puerta, asi que si fuese una bomba ya lo supiéramos- le dijo tratando de calmarla-
Lauren suspiro bajando el miedo por un momento.
Es tuya abrela – le entrego en sus manos la caja-
Coloco la caja en la cama de Camila, y con torpeza fue abriéndola, era grande y larga, como lo que contenía adentro.
Wow – dijo abriendo la boca con asombro- que hermosa – sus ojos se iluminaron al ver lo que tenía al frente-
La caja contenía una sorpresa para Lauren, era nada más y nada menos que una guitarra nueva marca Yamaha, se parecía a la que ella tenía, a diferencia que esta era de una buena marca y tenía detalles más llamativos.

Quien la envió?- le pregunto Camila, Lauren comenzó a buscar por dentro de la caja, por dentro y por fuera pero no consiguió nada, por los nervios no pudo preguntarle al señor de la encomienda-
Quién sería? – pregunto pensando-
La logia, lo dudo, ellos no hacen regalos- Lauren la miro con mala cara al nombrar a la logia-
Bien bien lo siento – le dijo con fastidio- me ire a duchar para poder llegar a tiempo a clases, sigue admirando tu guitarra como si fuera un chico – le dijo mientras subia las escaleras-
Me gustan las chicas- dijo en voz baja-
Que dijiste, disculpa?- le pregunto Camila recostada de la baranda de la escalera-
Nada- le respondió sin dejar de ver la guitarra con una sonrisa-
Camila había escuchado perfectamente lo que Lauren le había dicho que le gustaban las chicas, aquello le dio tantos nervios que no quiso comentar nada al respecto, seguía sin ser su estilo, en otra oportunidad simplemente la hubiese abucheado con asco, pero no, lo que sintió fue diferente, le daba curiosidad.
Abrió la manilla de la regadera y dejo que el agua callera por su cuerpo empapándola toda, recordando esa hermosa sonrisa y ese brillo en los ojos de Lauren al ver su guitarra nueva.
Pensó por un momento lo bien que se sentía, le alegro muy en el fondo de su corazón haber hecho eso y devolverle por unos momentos la felicidad a la ojiverde.