Dietrich ya se había levantado hace un largo rato, no presentaba ningún tipo de dolor por lo que había pasado el día anterior, por lo que no vio necesario seguir haciendo reposo mientras la vida pasaba. Las imágenes de la horrible situación que había tenido que pasar no lo habían dejado dormir. Y tampoco la decisión que iba a tener que tomar en cuanto a Margary. Había salido del castillo con la idea fija de hablar con Bevery para cancelar el matrimonio, de seguir sus sentimientos y finalmente ser feliz con alguien que lo valoraba y lo quería por todo lo que era. Pero ahora todo había cambiado, y sabía que la mente de Bevery estaba apuntando al mismo lugar que él. No podían dejar atrás a los pueblerinos, y para eso, iban a tener que alejar esas estúpidas ideas de amor y simplement

