La Fragilidad que No Quiero Mostrar Julieta Definitivamente, hoy no es uno de mis mejores días. Mi cuerpo me está pasando factura por el estrés de ayer, recordándome de la manera más cruel que no soy como los demás. La fiebre va y viene, junto con estas náuseas que ya son viejas conocidas. Max, mi fiel guardián peludo, no se ha despegado de mi lado desde que amanecí. Es gracioso cómo los perros pueden sentir cuando algo no está bien. Al menos Max no me mira con lástima. Solo con amor incondicional y babas. La abuela entró en modo general de ejército esta mañana, prácticamente expulsando a todos de casa. "¡Necesita descansar!" la escuché gritar mientras echaba a papá y a los demás. A veces pienso que exagera, pero secretamente agradezco su fiereza protectora. El cansancio me pesa en

