Desde que vi la fotografía que Ícaros trajo no pude más que ir a mi cama y en volverme entre mis sábanas; sentía como si todo se me venía abajo, el hombre que había hecho de todo para enamorarme en tan poco tiempo lo hizo solo para recuperar a la esposa que perdió. No soy más que un reemplazo —gritan mis pensamientos para que mi estúpido corazón deje de buscar una excusa para pasar por alto todo lo que mis ojos acaban de ver. Lloro en silencio, mientras mi mente me tortura con cada recuerdo junto a él, cuestionandome si todo lo que hizo y todo lo que en algún momento me dijo lo hizo pensando en ella. Cada te amo, cada caricia... —¡MALDICIÓN... ¿CÓMO PUDO JUGAR ASÍ CONMIGO? —grito herida mientras intento limpiar mis lágrimas con mi mano pero es inútil, mis ojos siguen goteando como grif

