Anoche me quede a dormir con Tad, la pasamos muy bien comiendo helado, chocolates y viendo televisión hasta tarde, milagrosamente no me quede dormida, quizá fue por el hecho de saber que pronto ya no tendría a mi amigo a mi lado y cada segundo que pensaba en eso sentia mi corazón encojerce, pero intente ocultar mi tristeza durante todo el tiempo que pasamos juntos pues se que esto era lo mejor para él, ir a Nueva York era un gran paso para su vida profesional, y yo solo deseaba verlo tan feliz como yo lo soy ahora con todo lo que está pasando en mi vida. —Hey, tierra llamando a Lina... Escucho la voz de Tad llamarme mientras chasquea sus dedos frente a mi. Me había perdido en mis pensamientos nuevamente y no había escuchado nada de lo que me había dicho. —L-Lo siento Tad, ¿qué me decía

