— ¡YA NACIÓ! — Salió gritando eufórico George — ¡Ya nació mi hijo!
— ¡BRAVO! — Gritaron todos al unísono — ¿Podemos verlo?
— No, aún no. En unos diez minutos. Lo están limpiando y vistiendo.
— Esperaremos. ¿Y como se llamará mi nieto? Ustedes nunca nos quisieron decir el nombre.
— Les pido disculpas. El se llamará Michael Alexander Livingstone White.
El padre y el suegro de George se vieron con alegría al saber que su primer nieto usaría sus nombres.
— ¡Excelente nombre hijo! Ojala no salga libertino como sus abuelos.
— Jajaja jajaja — George suelta una carcajada mientras Michael y Alexander tienen el ceño fruncido — Vamos a conocerlo.
— De acuerdo — Asienten todos rápidamente.
Al llegar al cuarto donde esta Camila; ven a un niño a su lado con los ojos bien abiertos dejando a la vista el verde esmeralda en ellos; su cabello rubio. Al nacer midió 53 cms y peso 4,200 grs. Era un niño hermoso que enamoró a primera vista a sus abuelos, quienes exclamaron con alegría:
— ¡Felicidades Camila! Es un niño hermoso.
— Gracias suegra.
— Con permiso señora Livingstone — Dice el Doctor Smith entrando a la habitación — Quería informarle que mañana la daremos de alta a los dos.
— Gracias doctor.
— Genial mi amor. Me quedare esta noche a cuidarte.
— Nada de eso — Protestó Patricia — Yo me quedaré con ella.
— Pero mamá..
— Pero mamá nada —Dijo Patricia con seriedad — Te necesito en la casa para que organices todo para mañana.
— Está bien, así será.
Al día siguiente; Camila fue dada de alta en el hospital y regreso a su casa.
* * * TIEMPO DESPUÉS * * *
El pequeño Michael ha crecido y se ha convertido en un niño inteligente. Ya con siete años sabe de operaciones matemáticas avanzadas; y sale con éxito en todo lo que le pongan a hacer.
Así en un parpadeo pasaron los años y ya el joven se ha vuelto un adolescente proactivo y productivo.
Como heredero de la fortuna Livingstone su padre Lo ha entrenado en los negocios familiares, enseñándole todos los secretos de sus empresas.