Jimin se miró por última vez en el espejo de cuerpo completo, su maleta descansando a su lado, esperando para poder partir nuevamente al departamento. Intentaba ver algo en su físico que lo volviera especial, algo que él pudiera decir que los completamente humanos no poseen, pero no encontraba nada. Yoongi salió del baño después de haberse cepillado los dientes, al igual que Jimin, estaba listo para partir y en ese momento sus alas se encontraban extendidas, al igual que toda la mañana. Así podría aguantar todo el viaje en auto sin problemas. ―Hyung ¿Te aseguraste de llevar todas tus cosas? ―dijo Jimin mientras se colocaba el collar que Yoongi le había dado, apretando el nudo para que quedara de buen tamaño. ―Realmente dudo que volvamos pronto, por lo que sería bueno que dieras un peque

