Colocó una mano sobre su pecho cuando sintió su corazón bombardear como loco, pensando en que probablemente este saldría disparado de su cuerpo para huir de la extraña situación que había podido observar. Dio un pequeño vistazo a la habitación en la cual se había encerrado ante su pánico, viendo que todo estaba igual a como lo había dejado después de su ducha, indicando que no era un mal sueño o producto de un desmayo que él desconociera. Tragó duro y con su mano libre pellizcó la piel de su brazo, intentando comprobar de todas las formas posibles que eso en verdad estaba pasando. Cuando sintió el pequeño, pero molesto dolor en su brazo, la preocupación de que se estuviera volviendo loco se apoderó de su cuerpo de golpe, como una avalancha de nieve. Apoyado en la puerta comenzó a desli

