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4829 Palabras
Bufó cuando tuvo que borrar nuevamente el párrafo que había escrito, siendo la quita vez que escribía algo sin coherencia. Ese día se estaba distrayendo demasiado. Se encontraba en una cafetería que estaba muy cerca de la universidad, había elegido el cambiar un poco de ambiente para ver, si de esa forma, podía escribir párrafos coherentes para su tarea. Pero las cosas no estaban saliendo como él quería, su mente siempre despegando hasta otros pensamientos que no le permitían el seguir. Habían pasado dos días desde el ritual que le habían hecho a Taehyung, pero ese no era el único suceso importante que había pasado, claro que no. Ese día también se había besado con Yoongi y era el motivo principal por el cual no podía concentrarse en su trabajo ni en sus clases. Jimin no se arrepentía, en lo absoluto, se sentía muy orgulloso de sí mismo por haber tomado la iniciativa, ya que era obvio que Yoongi no la tomaría. El hada no conocía nada sobre esos temas, por lo que era tonto el esperar que él le besara primero, cuando el pobre no tenía ni idea del por qué se hacía eso. Le parecía demasiado adorable y eso es lo que ocupaba su mente todo el día. Al día siguiente del beso, Jimin había tenido un día duro, desde el trabajo hasta la universidad, por lo que no se permitió el estar mucho tiempo en el departamento. Cuando por fin había llegado, estaba demasiado cansado como para comer siquiera, aunque el hada había preparado una ensalada de frutas para él. No se habían besado nuevamente, ambos estaban apenados en cuanto al tema, pero claramente hablarían mejor de todo lo que había pasado y lo que pasaría entre ellos. Solo querían corroborar que todo había salido bien con Taehyung y que el pelirrojo no había olvidado nada importante. Jimin se sentía muy feliz, demasiado. Quería muchísimo a Yoongi y hasta podría llegar a decir que le amaba, pero todo el tema del bosque le ponía muy nervioso, sabiendo que el hada no tenía las mismas libertades para estar con quien quisiera. No quería meter a Yoongi en más problemas, el hada tenía un deber que cumplir en el bosque y él no quería ser el motivo por el cual el hada se quedara. Tenía que ayudar a los demás con los seres que se han colado al bosque y evitar que entren más, pero el hada no podía ser de ayuda desde la ciudad, tenía que irse al bosque con los demás. ― ¿Park Jimin? ―una voz desconocida hizo que se sobresaltara, mirando hacia los lados, recordando que estaba en una cafetería. ―Uh, disculpa. No quería asustarte. Jimin vio al chico pelinegro frente a él, realmente no lo reconocía, pero juraba haberlo visto en algún lado. ―No te preocupes―negó con la cabeza, acomodándose en su asiento para ver al chico mejor. ―Disculpa ¿Nos conocemos de alguna parte? El chico de linda sonrisa negó y acomodó su mochila en su espalda. ―No lo creo, he oído hablar de ti, pero Taehyung no llegó a presentarnos como tal―en ese momento Jimin frunció el ceño, confundido. Pensó que lo más probable es que fuera un compañero de clase de su mejor amigo. ―Mi nombre es Kim Minjae, soy amigo y compañero de Taehyung. Jimin sabía que eso podía llegar a pasar, pues de un día para otro Taehyung había dejado de asistir a la universidad. Aunque había llevado la carta médica al edificio del pelirrojo, era normal el pensar que algunos de sus compañeros se preguntasen por él. ―Oh, sí. Taehyung me ha hablado un poco de ti, hyung―Minjae sonrió y pidió permiso con la mirada para poder sentarse frente a Jimin, siendo concedido. ―Siéntate. ―Bueno, te estaba buscando porque no he podido contactarme con Taehyung y no ha venido a clases hace más de tres días, quería saber si está bien―Jimin sonrió al notar la auténtica preocupación en el rostro del chico. ―Le pregunté a la secretaria de la facultad y me dijo que habías presentado una carta en donde mandaba una incapacidad de algunos días, pero no me dieron mayores detalles. Sé que la universidad no puede darlos, por lo que te estuve buscando desde ayer. Jimin cerró por un momento su computadora, tomando un sorbo de su café frío antes de hablar. Le contaría lo necesario, no dando detalles. ―Ha estado enfermo, una infección. Tiene fiebre y ha estado durmiendo la mitad del día, por eso no ha tomado las llamadas ni los mensajes―los ojos de Minjae brillaron con mucha preocupación y eso hizo que Jimin levantara una ceja. O de verdad son grandes amigos o le gusta. Si era la segunda opción, el pobre chico tendría que competir contra un elfo con dominio sobre las armas, derecho y experiencia en torturas. Además de musculoso. ― ¿Crees que podría visitarlo? Aún no lo he hecho porque sé que no vive solo y no quería ser inoportuno―Jimin se mordió el labio al recordar que un elfo y un hada estaban de servicio como enfermeros para Taehyung, un inconsciente Taehyung. ―No creo que sea buena idea, es algo contagioso y el doctor pidió que se mantenga en mayor reposo―Jimin se sintió un poco mal por el rostro desilusionado del chico, pero no quería que Jungkook o Yoongi le mataran. ―Lo siento, pero cuando se sienta mejor, volverá a la universidad ¿Algo que quieras que le diga de tu parte? El pelinegro tomó su mochila, la cual había dejado a su lado cuando se había sentado, buscando entre sus cosas algo que Jimin desconocía. El menor levantó ambas cejas cuando el mayor sacó un sobre de color azul, tendiéndoselo. ―Dale esto por mí, por favor. Jimin no era un entrometido, pero sentía real curiosidad por lo que esta pudiera decir. ―Claro, lo haré―asintió y la guardó en su propia mochila, notando de reojo cómo Minjae se levantaba de su asiento. ―Muchas gracias Jimin, espero que otro día tengamos la oportunidad de conocernos mejor. Adiós. Jimin se despidió con un movimiento de mano y siguió al chico con la mirada hasta que este desapareció a través de las puertas de la cafetería. Suspiró. No sabía qué hora era y tenía una clase pendiente a la que asistir, por lo que sacó su celular para revisar la hora. Cuando encendió el aparato, logró ver la hermosa foto que tenía de fondo de pantalla, riendo de inmediato al recordar el momento. Jimin siempre se levantaba muy temprano para poder ir a estudiar, por lo que era el primero en levantarse de la cama. El día anterior, cuando se levantó, pudo ver que Suga estaba dormido sobre la frente de Yoongi, cubriéndole incluso los ojos. Se le había hecho una imagen tan bonita, que no pudo evitar el fotografiarlo y hacerlo su fondo del celular. Yoongi. Su mente volvió al hada que había besado hace dos días, el hada que le hacía cuestionarse si realmente su gusto por los seres mitológicos no era una clase de fetiche extraño. ¿Qué pensaría su madre si le dijera que su novio es un hada? Bueno, aún no era su novio, pero el punto no era ese. Ella había sido quien, desde el inicio, lo había introducido al mundo de la magia y los cuentos, por lo que tan mal la noticia no debía llevársela. Pero una cosa muy diferente era el creer en los seres mitológicos a saber que tu hijo se ha enamorado de uno. Homosexual y con gustos raros, doble punto. No lo sabía, su madre era una persona tan rara como especial, siempre con ideas locas en la cabeza que le hacía preguntarse si ella era un humano común y corriente. Exageraba un poco, pero siempre había sentido que su madre estaba más obsesionada con el tema de los seres mágicos que con otra cosa. No podía llamarlo algo enfermo, porque no lo era, ella simplemente le contaba las historias de los seres e incluso algunos cuentos, pero jamás llegó a ser demasiado obsesiva con el tema. Y ahora ella se había ido a un pueblo en medio de un bosque y no tenía nada con qué contactarse con él, ya que no le gustaba la tecnología. La echaba mucho de menos, quería visitarla cuando tuviera la oportunidad. Vacaciones, específicamente. ― ¡Agh, mierda! ―se maldijo cuando pudo ver la hora sobre la adorable foto de Yoongi y Suga, comenzando a guardar sus cosas con rapidez. Iba tarde para su última clase del día. Debía dejar de pensar en Yoongi, al menos hasta que saliera de su jornada laboral por la noche. No quería tener más descuidos y que le despidieran, era lo último que necesitaba en esos momentos. Sus labios picaban de forma sutil y su mente no podía dejar de visualizar a Yoongi, era algo que podía comprender, pero en momentos lo sentía algo fuera de lo natural.                                                                                           •••    Yoongi miró con atención la computadora de Taehyung, pensando en si sería buena idea o no el hacer lo que estaba pensando. Jimin se había ido a la universidad hace más de tres horas y Yoongi sabía que no volvería hasta que el cielo oscureciera, ya que tenía que ir a trabajar, como le había explicado Taehyung. Yoongi no quería que Jimin trabajara, porque siempre llegaba totalmente agotado al departamento, sin ganas de comer siquiera. Incluso Taehyung regresaba de esa forma y no le gustaba verlos así, pero sabía que él no tenía voto ni opinión sobre lo que los humanos hicieran, igualmente les sugeriría el seguir con el trabajo de las verduras. En ese momento se encontraba en la habitación, Jungkook se estaba dando un baño, porque realmente olía a crisis y desgracia, ya que horas atrás se había puesto a hacer su rutina de ejercicio y había sudado mucho. Por lo que Suga y él eran los encargados de cuidar de Taehyung, aunque el pobre no podía ni moverse, tenían que estar pendientes para cuando despertara. Seguramente estaría totalmente perdido. Habían hablado sobre si le dirían a Taehyung sobre la violación y todos estuvieron de acuerdo con que decirle era lo mejor. Él había tomado la decisión de borrar sus recuerdos, por lo que no era bueno el guardarle un secreto tan fuerte como ese, sin embargo, le dirían lo justo y necesario, no entrando en demasiados detalles para no volver a lo mismo. Lo que en ese momento le comía la mente, era la curiosidad por todo los rituales amorosos que realizaban los humanos. Él no lo comprendía, pero tenía real curiosidad sobre lo que debía hacer. Se había sentido demasiado apenado con Jimin por su patético beso, pero él no sabía siquiera lo que era un beso, las hadas no se besan. Lo sentía un poco extraño, en realidad. ¿Por qué la gente juntaba sus bocas y compartían saliva en medio de movimientos de cabeza? ¿No era eso asqueroso? Bueno, para él no había sido nada asqueroso el juntar su boca con la de Jimin, pero según pudo observar por pocos segundos en aquella película que Taehyung le quitó, los humanos abrían la boca por completo e incluso metían la lengua en otro. No comprendía cuál era el objetivo, pero quería aprender. Sabía que, por medio de la computadora, podía aprender muchas cosas gracias al Internet. Ahí donde veía videos de gatitos graciosos y personas haciendo cosas tontas, también podría saber un poco más sobre los rituales amorosos de los humanos. Se encogió de hombros y tomó la computadora de Taehyung, encendiéndola como el chico le había enseñado y esperando a que apareciera el espacio de la contraseña. ― ¡Hyung, se me cayó la barra que hace espuma y no la encuentro! ―gritó Jungkook desde el baño, haciendo que Yoongi viera hacia la puerta y frunciera el ceño. ― ¡Sigue buscando, no pudo haber desaparecido! ―agitó la cabeza y regresó su mirada a la pantalla de la computadora, comenzando a teclear la palabra que Taehyung le había dicho que debía poner para entrar. Con un solo dedo, colocó letra por letra. Hasta Suga se aburrió de verlo y saltó de la cama para poder ir a la sala. ―Listo...―le dio a la tecla para que comenzara a cargar y sonrió cuando apareció la pantalla que ya conocía. Yoongi sabía leer, pero había palabras que no conocía y no sabía su significado, por lo que buscaría algo más visual que en letras, para comprender un poco mejor. Cuando entró a la página de Internet, Jungkook salió del baño con una toalla cubriendo su parte íntima, aún algunas gotas cayendo por su torso. ―Hyung, la barra que hace espuma estaba fuera del cuadro de baño, tuve que salir para tomarlo de vuelta y casi me caigo―el elfo contaba la situación como si de una guerra se tratara, comenzando a colocarse la ropa humana que había comprado. ―Pero ahora huelo a fresas y eso me gusta. Yoongi comenzó a escribir lentamente en la computadora. "Rituales de amor humanos" ―Pues felicidades, antes olías a mofeta―el elfo le miró con los ojos entrecerrados mientras se terminaba de colocar su pantalón. ―No digas eso en frente de Taehyung―Yoongi levantó una ceja y miró al chico que estaba a su lado. ―Está dormido, no puede escucharnos. Cuando por fin terminó de escribir las palabras en la computadora, comenzó a ver los resultados que le habían aparecido. Frunció el ceño al leer cosas raras, no comprendía nada y sabía que no había nada relacionado con un beso. ― ¿Qué ves? ―Jungkook se lanzó sobre la cama, quedando panza abajo junto a Yoongi, quien leía los enlaces con el ceño fruncido. ―Uh, quiero saber más sobre lo que los humanos que se aman hacen. Jiminie me enseñó el beso, pero no sé cómo se hace eso y quiero aprender―Jungkook se acercó a la computadora con curiosidad, él tenía menos idea de todo eso. ― ¿Tus padres se hacen el beso? ―preguntó el hada, haciendo que Jungkook colocara una mano sobre su barbilla. ― ¿Qué es beso? ―Es cuando dos humanos juntan sus bocas―Yoongi hizo una representación con sus manos. ―Y comparten saliva e introducen sus lenguas en la boca del otro―Jungkook hizo una mueca de desagrado al escuchar aquello―Según sé, los humanos que se aman lo hacen. El elfo se encogió de hombros, no es como si estuviera mucho tiempo con sus padres. ―Mis padres solo aparean para reproducirse, no sé lo demás―el hada se encogió de hombros y se rindió, era tonto preguntarle al elfo, quien tenía la misma experiencia en esos temas que él, o sea, nada. ―Escribe beso humano, quizá así te diga cómo se hace―dijo Jungkook, ganándose un asentimiento de parte de Yoongi. Cuando el mayor terminó de escribir, salieron algunos vídeos en la pantalla. ―Pero aquí salen una mujer y un hombre. Tú no eres mujer, hyung y Jimin hyung tampoco lo es―Yoongi siguió bajando para ver si encontraba algún vídeo de dos hombres, pero no encontró nada, solo mujeres con hombres. ―Quizá al beso entre dos hombres se le dice diferente. Yoongi borró las palabras que había puesto anteriormente en la página de búsquedas y pensó en algo diferente. "Apareamiento entre dos hombres" Quizá así saldría más información sobre lo que había hecho con Jimin. La página cargó con muchos enlaces, haciendo que Yoongi entrara al primero que encontró. ―Hyung...―Jungkook levantó una ceja mientras veía las miniaturas de los vídeos que habían aparecido. ―¿El beso se hace sin ropa? Yoongi se encogió de hombros una vez más y siguió bajando en la página, viendo que en esos sí aparecían dos hombres. ―Hyung, ese es su...―Jungkook señaló una de las imágenes, sintiéndose realmente confundido y a la vez perturbado. ― ¿Por qué su m*****o está en la zona de defecación? Yoongi cerró las páginas rápidamente y apagó la computadora, no comprendiendo nada y quedándose aún más confundido de lo que había estado en un inicio. ―Creo que se lo preguntaré directamente a Taehyung cuando despierte, Jimin tenía ropa cuando hicimos el beso y no entiendo por qué estos humanos no. El elfo asintió sin más y se levantó de la cama, aún teniendo muchas preguntas en su cabeza, pero no le interesaba demasiado el tener una respuesta. Yoongi dejó la computadora en la cama, bajándose para poder ir a sacar algunas verduras que entregaría el día siguiente. Las vecinas le habían pedido una buena dotación de pimientos y tomates, por lo que debía tenerlos listos. Cuando iba a salir de la habitación, escuchó una arcada detrás suyo, haciendo que se asustara y diera media vuelta de golpe. Taehyung estaba inclinado sobre la cama, tratando de alcanzar el balde que habían dejado a su lado, como Namjoon había indicado. El hada corrió rápidamente para alcanzarle el balde y lo colocó en el suelo, de forma que pudiera expulsar lo que tuviera que sacar sin problemas. Frunció un poco la nariz cuando Taehyung comenzó a vomitar, pero rápidamente voló hasta la sala del departamento, en donde estaba Jungkook. ― ¡Taehyung ya despertó, tengo que avisarle a Jiminie! ―el elfo dejó a un lado la zanahoria que se estaba comiendo y corrió hasta la habitación, esperando que el humano estuviera bien. Yoongi sacó su celular del bolsillo de su pantalón y le marcó a Jimin lo más rápido que pudo. Escuchó los tonos y sus alas comenzaron a inquietarse, quizá no podía contestar. ―Yoongi hyung, estoy en el trabajo y me acaban de reñir por contestar el celular ¿Es importante? ―el hada se sintió un poco culpable de que hayan regañado a Jimin, pero era algo muy importante, no podía esperar. ―Taehyung ha despertado, ahora está vomitando, pero está despierto―Yoongi logró escuchar un grito al otro lado de la línea, no había logrado comprender lo que decía, pero sabía que le estaban gritando a Jimin― ¿Qué pasa? ¿Quién te está gritando? ―E-Es mi jefe, te dije que me estaban regañando por tomar la llamada, aunque sea mi tiempo libre...―otro grito se escuchó y Yoongi apretó la mano que tenía libre, sintiéndose molesto. ―No dejes que te grite, no debe hacerlo―Yoongi se imaginaba al hombre gritarle o dañando a Jimin, por lo que su sangre comenzaba a hervir y tenía ganas de ir a decirle un par de cosas a esa persona. ―No puedo decirle nada. Mira, en una hora salgo del trabajo e iré lo más rápido que pueda, no quiero que me despidan―el hada negó para sí mismo y dio un vistazo a la habitación, en donde Jungkook mantenía a Taehyung. ―Dime dónde trabajas, voy a ir. Jimin tragó saliva ante las palabras serias de Yoongi. ―No puedes venir, no seas tonto―Jimin sabía que no eran las mejores palabras, pero no quería que Yoongi llegara a matar a su jefe. ―Aprecio mucho que te preocupes, pero estoy bien. Otro grito se escuchó y la llamada fue cancelada, haciendo que Yoongi frunciera el ceño y viera el aparato con molestia. Porque cuando las hadas tienen un sentimiento en su cuerpo, es el que domina sus conductas y pensamientos. Para Yoongi, Jimin estaba en peligro, no le interesaba en lo más mínimo que quién le estuviera dañando fuera un humano que le daba de esos papeles para comprar cosas. Él podía ayudar a Jimin con esos, no debía aguantar a alguien que le gritara. Caminó a la habitación con la molestia picándole el cuerpo, pero antes debía asegurarse de que Taehyung estuviera bien. ―Taehyungie ¿Estás bien? ―el pelirrojo salió del baño con una mano sobre su frente, se había lavado los dientes después de vomitar. ―S-sí, solo acabo de tirar la mitad de mi peso en vómito―el humano se sentó en la cama y pasó ambas manos por su rostro. ― ¿Qué pasó? No recuerdo nada después de que estuvimos en el lago. Jungkook miró a Yoongi con duda, ya que no quería ser el único que dijera todo lo que había pasado, se supone que lo harían los tres juntos. ―Te explicaremos, pero primero debes comer y descansar. Con Jiminie te vamos a contar lo sucedido―el pelirrojo suspiró cuando sintió una corta caricia de Yoongi sobre su cabello. ―Ahora iré por Jimin a su trabajo ¿Me prestas tu celular para encontrar el lugar? Taehyung asintió sin pensarlo demasiado, ni siquiera sabía en dónde estaba su celular. ― ¿Te gustaría bañarte? ―le preguntó Jungkook a Taehyung, quien en ese momento reparó que no olía muy bien. ―Sí, después comeré un poco, me muero de hambre. Cuando Yoongi vio que Taehyung entró al baño, se sintió mejor para poder salir. Se sentía bien al saber que el humano parecía estar en buenas condiciones y que no había olvidado nada importante, sino que solo había olvidado lo que era necesario. ―Vuelvo pronto, me mandas un mensaje si pasa algo―el elfo asintió y Yoongi guardó su celular en su bolsillo, manteniendo el de Taehyung en su mano, para seguir el GPS. Cuando salió de la habitación, miró en ascensor con una mueca, aún le daba miedo el subirse a esa cosa. Apretó las manos y entró, juntando toda la valentía que podía recolectar en esos momentos. Cuando comenzó a bajar, se sostuvo fuertemente al tubo que había dentro del ascensor. ―Yo puedo volar, es ridículo que le tenga miedo a esta cosa―se regañó a sí mismo mientras apretaba el tubo con fuerza, suspirando cuando la caja se detuvo y pudo llegar a la entrada del edificio. Caminaba rápido y a la defensiva, preparándose por si algún humano se le acercaba para lanzarle un rayo o algo que lo alejara de él. Aunque sabía que no debía hacerlo, su nerviosismo sería quien accionara primero. El punto no estaba demasiado lejos del edificio, por lo que Yoongi se sintió un poco más relajado. Cuando logró llegar a la cafetería, pudo ver desde afuera a Jimin, quien se encontraba sirviendo a muchas mesas a la vez. No veía a más trabajadores que vistieran igual que él, solamente había una chica con el mismo traje que Jimin, pero estaba sentada sin hacer nada detrás de una mesa.  Guardó el celular de Taehyung en su otro bolsillo y entró a la cafetería, llamando la atención de un estresado Jimin. El pelinegro le vio con ambos ojos bien abiertos, como regañándole por haber ido cuando le pidió que no lo hiciera. ― ¡Park, en la mesa cinco están esperando! ―escuchó un grito provenir de una puerta, la cual estaba detrás de la chica que había visto anteriormente. Un señor regordete salió del cuarto, siendo quien le estaba gritando a Jimin. El hada frunció el ceño y se acercó a Jimin, quien seguía movilizándose por todos lados. ―Dile que ya no vas a trabajar―le dijo a Jimin con algo de molestia, sabiendo que el chico estaba totalmente abatido, sabiéndolo sin tener que conectar con él. ―Puedes ayudarme con las verduras o buscar otro lugar de bienes, este no es bueno. Yoongi seguía a Jimin en su movimiento, el menor demasiado estresado como para prestarle atención a todo. ―Yoongi hyung, buscar otro trabajo no es tan fácil como se escucha―Yoongi sentía la mirada del jefe de Jimin en su espalda, pero no le importaba. ―Amo mucho tu trabajo con las verduras y sé que ganamos buen dinero, pero no es suficiente para vivir. Yoongi iba a decirle más cosas, pero sintió un tirón en su brazo que le hizo retroceder. Cuando giró la vista, el señor regordete de antes le miraba con el ceño fruncido mientras le apretaba el brazo. ―Deja a mi mesero en paz, haces que sea más lento―Yoongi mantuvo su mirada seria sobre el hombre, desviándola lentamente al agarre que ejercía en su brazo. ―Es mejor que te vayas si no vas a consumir nada, no estorbes. Yoongi iba a ser empujado por el hombre, pero logró zafarse fuertemente del agarre, incluso haciendo que el hombre tropezara hacia atrás y cayera de culo al suelo. ―No me toque. El hombre frunció el ceño y se levantó rápidamente, intentando verse intimidante ante la vergüenza que había pasado frente a los clientes. ―Hyung, por favor...―Jimin se acercó al hada antes de que algo peor pasara, sintiéndose demasiado presionado por la mirada de todos los clientes. ―Nos iremos, pero no lo golpees. Jimin miró al que era su jefe y comenzó a quitarse el delantal y la estúpida gorra que lo obligaban a usar. ―Renuncio―dijo mientras se acercaba al mostrador y dejaba las prendas ahí, viendo con asco a la chica que se reía de la situación. ―Haz tú toda la mierda y deja de aplastar tu culo en la silla. Jimin siempre era el único que debía atender todas las mesas, mientras su "compañera" se sacaba los mocos en la silla mientras lo veía morir de estrés, incluso llegaba a burlarse de él. Lo más triste del asunto, es que a ambos les pagaban la misma cantidad de dinero e incluso Jimin creía que ella recibía más. ― ¿Vas a renunciar? Te aseguro que no te van a contratar en ningún otro lado―dijo el hombre con una sonrisa socarrona. Intentó acercarse a Jimin, pero Yoongi se puso delante. ―Llegaste a mí tan desesperado, casi llorando para que te diera el trabajo porque estabas necesitado de dinero ¿Y ahora vas a renunciar porque este niño te lo pide? Todos los clientes observaban la escena, todos murmuraban sobre lo malvado que era el hombre, pero nadie hacía nada al respecto. Ah, pero Yoongi claro que haría algo al respecto. El hada comenzó a acercarse lentamente al hombre, quien intentaba no mostrarse con miedo. ―No le grites ni lo ofendas, sino te las verás conmigo. El hombre era físicamente más grande que Yoongi, por lo que se sentía más fuerte que el chico pálido y no sentía temor de darle un golpe. Se sentía confiado, como si la mirada asesina que el chico le estaba dirigiendo, no fuera nada de lo que preocuparse. Levantó el puño rápidamente y lo dirigió al rostro de Yoongi, sintiéndose confiado de poder darle un buen golpe que le dejaría tonto. El hada atrapó la mano del hombre antes de que llegara a su rostro, escuchando las exclamaciones de las personas en el lugar. Yoongi comenzó a apretar el puño, haciendo que la mano del hombre comenzara a ser aplastada. El regordete señor comenzó a quejarse por el dolor, dejándose caer al suelo mientras gritaba. ―Le dije que no me tocara. Yoongi soltó la mano de golpe y se alejó unos pasos, acercándose a Jimin para que ambos pudieran irse del lugar. Jimin se sentía muy nervioso, pero debía admitir que le había encantado que Yoongi le diera una lección a ese hombre. Salieron de la cafetería y Yoongi pudo ver de reojo cómo el tipo corría hasta el área de las máquinas de café, manteniendo su mano lastimada sobre su pecho. Y como Yoongi no podía sacar la molestia de su cuerpo, hizo que una de las máquinas de café explotara. Lo último que pudo ver Jimin, fue cuando todo el café cayó sobre su ex-jefe y la chica del mostrador. Por suerte había explotado la máquina del café frío y no la del caliente. ― ¡Yoongi hyung! Lo último no era necesario―Jimin caminó más rápido para poder seguir el paso del hada, quien caminaba con la mandíbula apretada y la muñeca de Jimin en su mano. ―Gracias por defenderme. El pálido despegó la vista del camino y la dirigió hacia Jimin, negando. ―No hay nada que agradecer, me gustas y no dejaré que nadie te haga daño―Jimin sonrió y bajó la mirada, sintiéndose avergonzado, pero feliz. El pelinegro se detuvo abruptamente, haciendo que el rubio lo hiciera también y le viera extrañado. ― ¿Todo bi-? ―Las palabras de Yoongi fueron interrumpidas por los labios rechonchos de Jimin sobre los más delgados. El hada no tuvo tiempo para alterarse o sorprenderse, ya que Jimin se había separado rápidamente. ―Tú también me gustas...
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