Yoongi pasó una de sus manos por el cabello de Jimin, apartándolos de su frente para que no le molestaran. El pelinegro se encontraba durmiendo en la cama de la habitación, cuando supo que el proceso se estaba llevando correctamente a cabo y estaba cerca de finalizar, cayó ante el profundo sueño.
Yoongi no podía dormir y sabía que los demás tampoco lo harían, por lo que colocó una manta sobre Jimin y dejó una caricia en su frente antes de salir de la habitación, apagando la luz y dejando la puerta medio abierta.
Cuando llegó a la sala, Namjoon estaba separándose lentamente de Taehyung, aún manteniéndose con los ojos cerrados y las manos extendidas. No quería preocuparse antes de tiempo, debía confiar en que todo había salido bien.
Jin se acercó a su pareja y le miró con una sonrisa. Cuando el hechicero abrió los ojos, acercó sus manos a los pómulos contrarios, ya que algunas lágrimas habían comenzado a desbordarse.
Y es que, para eliminar un recuerdo, Namjoon debía verlo y sentirlo por completo.
―Mi amor, mis lágrimas son líquido―Jin se encogió de hombros y siguió quitando la humedad del rostro contrario.
―Yoongi puede ayudarme tener piernas de nuevo, no importa―segundos después, el humo comenzó a salir del cuerpo de Jin, regresando su brillante y gran cola.
Jungkook y Yoongi se acercaron al hechicero, sentándose al lado del tritón, el hada comenzando a secar la cola de Jin.
― ¿Lo logró, hyung? ¿Taehyung está bien? ―Namjoon carraspeó y se sentó en el suelo, sonriendo de lado. Se sentía afectado por las imágenes y sensaciones que había tenido segundos atrás, pensando en que hubiera sido bueno torturar un poco más al Sátiro y a Tzuyu.
―Logré eliminar los recuerdos desde que se alejó de la casa para ver el lago. Tuve que borrar los recuerdos de estos dos últimos días también―todos asintieron conformes, pensando en que era lo mejor que podían hacer. ―Uh, les recomiendo tener un balde cerca cuando despierte, es muy probable que vomite. Además, que estará muy confundido.
Yoongi, quien mantenía sus manos extendidas sobre la cola de Jin, suspiró aliviado. Sabía que Jimin había estado demasiado preocupado y el saber que todo había salido bien iba a ser una excelente noticia.
―Creo que debemos dormir, todos―Hoseok habló con algo de timidez, aún sintiéndose un poco nervioso al no tener a sus amigos cerca. ― ¿Dejaremos aquí a Taehyung?
El chico estaba acostado sobre la alfombra, su frente con la sangre seca de Jungkook y sus manos sobre su pecho. Sabían que no despertaría hasta dentro de dos días, por lo que era mejor acomodarlo en la cama, para que estuviera en un buen lugar durante su inconsciencia.
―Lo llevaré con Jimin, también limpiaré su frente―el elfo se acercó al cuerpo del pelirrojo y lo levantó sin demasiado esfuerzo, llevándolo a la habitación. No dejó que nadie le dijera nada, ya sabía que le molestarían, en especial Yoongi.
El hada suspiró y comenzó a recoger las velas del suelo, las cuales estaban casi totalmente derretidas.
―Con Jin nos iremos, debemos estar pendientes del bosque y Suran no podrá sola―Yoongi asintió y les sonrió. ―Si hay algún problema, manda a Jungkook a que nos avise y vendremos lo más rápido posible, igualmente te estaremos esperando en el bosque para comenzar con la caza.
El hada asintió y lanzó las velas a la basura. Suga se apareció desde la cocina, apegándose a las piernas de Yoongi mientras maullaba, pidiendo tener algunos mimos. El rubio lo tomó y lo apegó a su pecho, acercándose a sus amigos nuevamente.
― ¿Algo que debamos saber sobre el despertar de Taehyung? ―Namjoon comenzó a recordar, realmente el momento del despertar no era muy conflictivo, no si las cosas se habían hecho bien.
―Creo que no, solamente que estará muy confundido, no sé si querrán decirle que fue violado y tuvimos que hacer esto para que lo olvidara o crearán otra historia para que no tenga un mal momento. Eso queda en sus manos, más que todo en las de Jimin―el hada asintió mientras acariciaba la cabecita de Suga, quien había comenzado a ronronear.
―Bien, gracias por todo chicos. Espero que no tengamos más problemas de este tipo―Jin sonrió y le dejó una caricia en la cabeza al minino. ―Nos vemos luego.
Cerró la puerta y suspiró, pensando en que debía estar muy al pendiente de lo que pasara, no solo con Taehyung, sino con Jimin y todo el bosque en general.
Se dio media vuelta y carraspeó algo incómodo cuando solo Hoseok estaba en la sala, el pelinaranja estaba acomodado en su colchón inflable, el cual estaba cerca de la mesa del comedor.
―Uh ¿Necesitas algo? Una manta, almohada, no sé...―Hoseok se limpió el sudor de las manos en su pantalón de pijama, negando con la cabeza.
―No gracias, estoy bien―sonrió pequeño mientras volvía a acomodar las sábanas que Jimin le había dado. ―Bueno, quizá sí quisiera saber algo.
Yoongi estaba a punto de tomar camino a la habitación, pero la voz de Hoseok le detuvo.
―Uh, l-la hada que vino con ustedes ¿Cuál es su nombre? ―Yoongi levantó una ceja y su modo protector se encendió ante la curiosidad del humano sobre su amiga, comenzando a acariciar a Suga, tal como el villano de película que había visto hace unos días.
― ¿Por qué la pregunta? ¿Te interesa? ―el de cabello fantasía se sonrojó y comenzó a reír de forma nerviosa, ganándose que Yoongi elevara ambas cejas con su rostro serio.
―N-no es que me interese, s-solo que no pude preguntarle el nombre y sería incómodo verla de nuevo y...decirle hada―el tono de voz fue bajando a medida que iba hablando, ya que notaba la mirada que Yoongi le dirigía, no tragándose en absoluto la mentira.
―Claro, digamos que te creo y que solo me lo preguntas por eso―Yoongi soltó una pequeña risa, la cual había estado conteniendo. ―Se llama Suran y es una hada de viento que te sacará volando si te le acercas con malas intenciones. Eso, además de lo que todos nosotros te haríamos también...
Hoseok tragó duro y carraspeó con temor, no quería terminar muerto por saber el nombre de una chica hada.
―Pero eso solo pasaría si quieres acercarte para hacerle algo malo, claramente. Por lo contrario, no debes preocuparte de nada, pero piensa bien las cosas antes de hacer cualquier movimiento―cuando terminó con su charla de padre sobreprotector, hizo una pequeña reverencia y se dirigió a la habitación, sabiendo que tendría que echar a Jungkook para poder dormir tranquilamente.
Suran siempre había sido una chica tranquila, jamás había tenido nada con nadie, como más de la mitad de las hadas del mundo. Por lo que saber que un humano se había fijado en ella, no le dejaba muy contento.
Sabía todo lo que implicaba el que un humano sea con quien deseas estar, él lo estaba viviendo en esos momentos y no quería que su única amiga tuviera que pasar por todo eso. Por algo la había alejado de humanos, en un primer lugar.
Cuando llegó a la habitación pudo ver a Jungkook con un trapo húmedo en la mano, probablemente limpiando la sangre seca que había quedado en la frente de Taehyung.
Entró y pudo ver que Jimin no estaba en la cama, frunciendo el ceño.
― ¿Dónde está Jiminie? ―dejó a Suga en el suelo y vio al elfo.
―Oh, le estaba limpiando la sangre a Taehyung y el olor le ha dado un poco de náuseas, está en el baño―Yoongi se preocupó y se acercó a la segunda puerta que había en la habitación, tocando suavemente con sus nudillos en la madera.
― ¿Jiminie? ¿Puedo entrar? ―no escuchó alguna respuesta por unos segundos, pero cuando escuchó la perilla de la puerta ser girada, se separó de la madera para ver a un recién levantado y mareado Jimin. ―Oh ¿Te sientes mejor?
Jimin asintió y caminó fuera del baño, apagando la luz antes de cerrar la puerta.
―Es solo que el olor a sangre se hizo muy fuerte en un momento y mi estómago comenzó a revolverse de forma horrible―confesó mientras se sentaba en la esquina de la cama, lugar contrario al que estaba el elfo con el paño sucio.
― ¿Te gustaría que te hiciera algún té? Las plantas y hierbas que sembramos han crecido perfectamente―dijo Yoongi con una sonrisa, haciendo que Jimin sonriera igualmente.
―No es necesario, muchas gracias. Prefiero que durmamos.
Yoongi se quitó la ropa de hojas que había mantenido todo el día, yendo al baño para poder ponerse la ropa humana que Jimin había comprado para él, pensando en que, si planeaba quedarse más tiempo con los humanos, debía comprar más de esa ropa de algodón.
También pensó en comentarle la idea de la ropa de algodón a la hada mayor, era muchísimo más cómoda y no se arruinaba tan rápido como las hojas.
Cuando Jungkook terminó de limpiar la frente de Taehyung, se despidió de los chicos con una sonrisa y una reverencia, ya que él debía irse al sofá de la sala. Si se quedaba en la cama todos quedarían apretados y no era buena idea.
―Ahora que estoy más tranquilo, dime por favor cómo ha ido todo con Taehyung―dijo Jimin mientras se acomodaba en la cama, midiendo la temperatura de su amigo para confirmar que no tenía fiebre o no estuviera muy helado. ―Me dormí, pero tuve una pesadilla con que TaeTae olvidaba todo.
El hada se subió a la cama y apagó la luz con sus poderes, sintiendo pereza con tan solo pensar en caminar hasta el interruptor.
―Namjoon entró perfectamente en sus recuerdos a largo plazo, eliminó el recuerdo de la violación y tuvo que eliminar también los recuerdos de estos dos últimos días, sino no habría coherencia en sus recuerdos y su mente sería un caos cuando comience a recordar―Jimin asintió y se acostó de costado, quedando de frente a Yoongi. ―Quedó algo afectado después de entrar en la mente de Taehyung.
Jimin se sentía muy agradecido de que Namjoon estuviera de su lado, aún cuando se había mostrado serio y antipático con ellos al inicio.
―Me imagino, con tal solo que me contara una parte de lo que le hicieron, me dieron muchos escalofríos en todo el cuerpo y sentía ganas de llorar―el hada asintió y estiró una de sus manos al rostro del humano, apartando un mechón de pelo. ―Quiero preguntarte algo y que seas sincero conmigo.
El hada asintió, algo afectado por la cercanía que mantenía con el rostro de Jimin.
― ¿Crees que Tzuyu volverá? Que quiera vengarse o algo así―el tono preocupado de Jimin le hizo sentir ternura, aunque era un sentimiento completamente comprensible.
―El peor castigo para una hada es que le quiten sus características mágicas. Tzuyu fue enviada al bosque en formación sin poderes y con sus alas inutilizadas, ahora ella es solamente una chica enana, porque mantiene su forma hada, no puede cambiar de tamaño―Jimin se mordió el labio, hacerla sufrir era muchísimo mejor que matarla, así su propia mente la asesinaría lentamente.
― ¿Por eso siempre te amenazaba con que te quitaran tus poderes? ―Yoongi asintió, suspirando ante el recuerdo tan hostigante de esa chica, siempre tras de él para decirle lo horrible que era y que no merecía estar en ese bosque.
La hipocresía.
―Las hadas no conocemos nada más allá de lo que nuestros poderes y bosque nos dan, la naturaleza es nuestro mundo y nuestros poderes nuestra forma de afrontarlo. Sin eso, no eres nada en el mundo―Jimin le vio con ojos redondos, pensando en que esa chica había estado amenazando a diario a Yoongi con algo tan horrible como eso, siendo ella quien, al final, se había llevado todo eso.
― ¿Y si te descubren? ―la voz de Jimin fue suave, como si tuviera miedo de decir lo que tenía en mente. ―Si la hada mayor sabe que estás aquí y que convives con nosotros ¿Eso puede pasarte a ti?
Yoongi no podía negar algo de lo que no estaba completamente seguro, sabía que él tenía una gran influencia en el bosque, pero no sabía qué tanta flexibilidad tendría con él ante una falta como esa.
―No lo sé―la sonrisa de Jimin decayó en ese momento, mostrándole con tan solo la mirada lo preocupado que estaba. ―Pero no debes preocuparte por eso, no van a descubrirnos.
Jimin no sabía qué creer, Yoongi solamente le decía eso para que no se preocupara de más, pero era imposible el no hacerlo al pensar que podría llegar a perderlo de esa forma o incluso una peor, porque sabía que estaba rompiendo una de las faltas más graves del bosque.
―Solo no quiero que te pase eso, tampoco quiero que dañen a los demás por nuestra culpa. Por mi culpa―Yoongi negó mientras tomaba la mejilla de Jimin con una de sus manos, ambos manteniéndose muy cerca, sus narices a poca distancia para juntarse.
―Yo fui quien eligió el mantenerse aquí, pude irme y eliminar tus recuerdos como si nada, pero no lo hice porque...―Yoongi se detuvo y observó los ojos llenos de vida de Jimin, sintiéndose tan afectado por lo brillante que estos eran y la esperanza que irradiaban con tan solo una mirada. ―Porque me gustas.
Jimin contuvo la respiración ante las palabras del mayor, grabándose cada sílaba, palabra y la oración completa en su mente. La voz de Yoongi haciendo eco en su mente a cada segundo.
Se hacían saber que estaban interesados en el otro, de una forma más que amistosa, pero jamás se lo habían dicho explícitamente, frente a frente con las palabras exactas para hacer que el otro se quedara completamente en silencio, al no saber qué responder.
Ambos sabían que los sentimientos eran mutuos, pero el decírselo a la persona en voz alta, era algo completamente diferente.
―Porque me gustas mucho, me he mantenido aquí―agregó con la voz grave, manteniendo la vista sobre los labios de Jimin, los cuales habían sido hidratados minutos antes.
Yoongi no sabía nada sobre los rituales amorosos de los humanos, lo más que había visto fue en una película, en donde los protagonistas juntaron sus labios y comenzaron a moverlos de forma extraña entre ellos, como si quisieran comerse el rostro del contrario. Taehyung le había apagado la televisión cuando ambos humanos comenzaron a quitarse la ropa, por lo que Yoongi no supo más.
Por eso, cuando Jimin juntó sus labios con los de Yoongi, no supo exactamente lo que tenía que hacer.
Sintió un cosquilleo cálido expandirse desde sus labios hasta el resto de su cuerpo, sus alas saliendo de su espada para comenzar a moverse frenéticamente, casi emprendiendo vuelo, evitándolo solamente por la posición en la que se encontraban.
Sentía sus manos picar, no sabía qué era ese sentimiento que atacaba su cuerpo, solo sabía que le gustaba y que no quería que terminara.
El menor había tomado al hada por el cuello de su camiseta y juntó sus labios con los delgados de Yoongi, sin siquiera pensarlo demasiado. Tal vez no era el mejor momento, no era el lugar más romántico ni la situación más adecuada, pero no le importaba en lo absoluto, eso era lo de menos.
Yoongi comenzó a mover los labios ligeramente, sintiéndose inseguro al saber que no estaba haciendo las cosas bien, pero intentaba dar lo mejor de sí. Trató de imitar los movimientos de Jimin, inclinando su cabeza para poder seguir mejor.
El humano estaba afectado, sentía toda clases de emociones recorrer su cuerpo y sabía que Yoongi las estaría sintiendo también. Le daba demasiada ternura el que Yoongi no supiera qué hacer y era algo obvio, ya que eso no era algo común entre los suyos.
Se separó cuando la respiración de Yoongi comenzó a ser más errática, ya que no había contenido la respiración durante el beso, al ser un novato en el tema.
El hada miró al menor con las mejillas completamente sonrojadas, sintiendo vergüenza por lo patético que debió haber estado.
―Y-yo no sé hacer eso bien―habló con una sonrisa tímida el mayor, haciendo que Jimin sonriera en grande y le abrazara, acomodando su cabeza sobre su pecho.
―Se llama beso y no te preocupes, con la práctica se aprende.
El hada no pudo dormir ni siquiera cuando pasaron dos horas después del beso con Jimin, sintiéndose completamente aturdido por lo que acababa de pasar.
Tenía ganas de volar por todas partes, agitar sus inquietas alas, las cuales estaban escondidas nuevamente y besar al menor mil veces más.
Sin embargo, tuvo que quedarse ahí, apretando entre sus brazos al dormido chico que había puesto su mundo patas arriba.
Debía aprender las cosas humanas referentes al amor y no quedar como un tonto la próxima vez. Cuando Taehyung estuviera mejor, le pediría ayuda.