Cerré la caja con el collar, pues no quería ver un segundo más ese anillo que tuvo un gran significado para mí en el pasado. Miré inexpresiva a Alexander, intentando adivinar lo que pasaba por su cabeza en este preciso instante, de su rostro no se borraba una dulce sonrisa que me ponía los nervios de punta. No entendía qué pretendía al devolverme lo que ya no me pertenecía, lo único que ha logrado es remover recuerdos que en su momento fueron dolorosos y que había logrado superar con el paso del tiempo, sin embargo, no podía negarme a mí misma que había tocado una fibra sensible dentro de mí, pues no dejaba de pensar que había guardado consigo el par de anillos hasta ahora. Abrí mi boca para decirle que no quería de vuelta el anillo de compromiso ni mucho menos el de boda,

