El equipo de búsqueda aumentó considerablemente y aun así no había noticias de mis padres después de más de treinta horas del accidente. La desesperación aumentaba con cada minuto que pasaba sin saber de ellos y la esperanza se desvanecía, pero es que no me podía explicar como es que no había rastros de mi madre y mi padre, cuando ya habían encontrados los restos del avión, incluso el cuerpo sin vida del piloto. — Vas a abrir un hueco en el piso como sigas caminando de lado a lado. —Vincent habló desde su asiento en la oficina de presidencia y ni siquiera lo miré, mi teléfono tenía toda mi atención esperando por una llamada, por una noticia. En este momento, me sentía atada de manos, sin saber qué más hacer y aunque todos me pedían que me concentrara en el trab

