Capítulo 22 La Habana, Cuba, corría el año 1970 así que apenas estaba cumpliendo los 13 años de edad. Mi padre se había ido a Estado Unidos hace algunos meses y yo lo esperaba fielmente, como se lo prometí, me encontraba en esa etapa de rebeldía cuando sientes que no es necesario hacerle caso a tu madre porque crees que ya eres lo suficientemente grande para cuidarte sólo, y que te la sabes todas. Ya saben, esa típica etapa por la que todos alguna vez pasamos, pero las vueltas de la vida son sabias, jamás se equivocan, tarde o temprano terminan enderezando nuestro timón de un sólo golpe. En ese verano de 1970, decidí escaparme con unos compañeros de escuela a un lago que quedaba a kilómetros de mi casa, aunque yo sabía qué no era muy bien aceptado por mis amigos debido al hecho de mi

