Cuando ella seguía con esa maldita necedad ví rojo, se supone que tenía que sentirse acorrala y perder la cabeza y así venir a nosotros, pero no, el que iba a perder la cabeza era yo y cuando dijo que podíamos hacer su vida un mierdero no pensé más ni segui escuchando que decian, cuando me fijé que no hablaban mas me acerque a ella y la alce en mi hombro a lo que ella empezó a patalear y sujete sus piernas con mi brazo, empece a caminar hacia el estacionamiento y Lucas se apresuró a abrirme la puerta ese día habíamos ido sin chofer, cuando Lucas abrió la puerta de atrás la baje y la cargue al estilo nupcial y la metí en el auto encima mío, mientras Lucas se subía en el asiento del conductor y empezó a manejar hacia el apartamento, mi muñeca había dejado de luchar y estaba con una mano suya

