LINDA Linda se miró en el espejo del baño, sintiendo el estómago revuelto una vez más. Había sido así por días. Mareos repentinos, náuseas a cualquier hora… al principio pensó que era el estrés de todo lo que había pasado, el cambio de país, la presión de sus estudios. Pero esto ya no era normal. Suspiró y se apoyó en el lavamanos. No podía seguir ignorándolo. Tenía que ir al médico. Mientras se vestía para salir, una idea comenzó a rondar su mente, una que había estado evitando desde el primer mareo. No… no podía ser eso. Sacudió la cabeza y agarró su bolso. No sacaba nada con adelantarse. Primero, tenía que saber qué estaba pasando. Linda se removió incómoda en la silla del consultorio mientras el doctor revisaba su historial. Nunca le habían gustado las consultas médicas, pero est

