Ya listas, las tres mujeres se pararon una al lado de la otra. La madre de Mercedes poseía un sobrio vestido color borravino con mangas cortas y volados negros a la altura de los hombros. Mercedes destacaba con su vestido azul marino que resaltaba sus bellos ojos de igual color. El vestido, ajustado en el torso y suelto desde la cadera hasta el piso, resaltaba su pequeña cintura y elevaba sus senos. Sofía escogió un bello y sencillo vestido verde que tenía corte similar a la más joven. Las tres salieron a paso firme hasta el carruaje en donde las aguardaba Juan Pedro. El hombre, metido en su bello traje n***o, les sonrió al verlas. — Seré la envidia de la noche — dijo mientras las ayudaba a subir a su transporte. Llegaron a lo de Zabaleta en pocos minutos, después de todo no estaban aloj

