Una vez más amanezco sola y sin dolor en el vientre, por eso me siento feliz en parte. Bajo a desayunar consiente de que recibo muchas miradas del servicio y a todas les ofrezco una disculpa par mi estado de hace dos días, que les gruñía y les dejaba una que otra mordida para que alejaran de mí. Pero Darius me cuidó los últimos tres días de mi período, se quedó conmigo hasta que la Emily de siempre se quedó en vez de la loba controladora que soy en esas fechas. Y en este momento un tenue olor que desprendo debe alterar a Darius, se supone que no es para decir que estoy en celo, pero es previo a… para mi celo faltan unos tres meses, y en esos tres me sólo me bajará una vez y me pondré muy cariñosa con Darius, pero dudo que me deje acercarme. Entró en el comedor y el primero en hacer un g

