Comienzan a servir la cena, cuando todos los platos están sobre la mesa, nuestros señores comen como tragones y se olvidan de nosotras por completo. Es increíble que a día de hoy, haya personas en este mundo que tengamos que estar de esta manera, solo por que a ellos se les antoje tener una mascota humana. Todas las chicas miramos la mesa desde el suelo, creo que todas tenemos las mismas ganas de comer algo decente. Pero sabemos que nosotras no tenemos derecho a comer nada si nuestros dueños no quieren. Este juego ya lo vi antes en algunas de las fiestas que organizaba Mareck, a las que tuve que acudir por obligación, para no levantar sospechas. Así era como entre Yurik y yo liberábamos a algunas de las chicas que llevaban a estas fiestas. Solamente acudí a dos o tres como mucho

