CAPÍTULO 32

1114 Palabras

Adrián y yo regresamos a la sala principal, al entrar en ella veo como juegan con los niños Nicoletta, y Natasha. Ellos cuatro son tan felices que en realidad me doy cuenta, de que mis hijos no me necesitan. Me da tanta rabia tener que haber perdido un año más de mi tiempo con ellos que, hecho a correr y voy derecha a mi habitación sin decir nada a nadie. Cierro la puerta de un portazo, y me aseguro de bloquearla con el sifonier que está justo al lado, para que nadie pueda entrar. Doy vueltas alrededor de la cama, la imagen de Mareck reaparece en mi memoria, escucho de nuevo las risas de maldad que nos dedicó mientras bajábamos las escaleras de su casa. —Jamás la vas a encontrar… Tu hija es una bastarda como tú… —gritaba, una y otra vez antes de morir. —¡MALDITO PERROOO! FUISTE UN M

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR