Meses más tarde... Un viaje de imprevisto a la playa, claro, justo lo que necesito para ser feliz con mis malditos ocho días de periodo. Me meto al baño por obligación y no por gusto, tampoco me quedaré en casa mientras mi novio, su amigo y mi amiga están tomando el sol en una playa nudista privada. Eso sí que no. Levanto la tapa del inodoro, bajo mis bragas y me siento cuando... —¡AHHHHHH! —dejo escapar un grito desde lo más profundo de mi garganta. Sigo chillando al mismo tiempo que me levanto y retiro la toalla limpia de mis bragas. —¿QUÉ PASÓ? —Hanna entra con una expresión preocupada y yo rompo a reír mientras ella me zarandea exigiendo una explicación a mis gritos— ¡CASSIE! —¡¿Qué?! —me suelto. —¿Por qué gritabas? Maldita loca. —Porque se fue. —¿Quién se fue? —¿Quién se f

