Llevo dieciséis minutos esperando por mi novio para mi cita con mi ginecólogo, me había armado un show previo por el hecho de que sea un hombre, le expliqué que es un señor de algunos sesenta años y contestó que esos eran peores. Vuelvo a marcar su número, no contesta, así que atribuyo todo a que está durmiendo o lo que sea y despierto a Hanna para que me acompañe. Por primera vez en su vida se alista en tiempo récord y acepta, intento volver a contactar a Aiden, mas no lo consigo. —¿Si resultas embarazada, vas a interrumpirlo? —miro a Hanna mientras caminamos por el pasillo de la clínica. —Sé que no lo estoy. —Pero y si lo estuvieras. —Yo... no lo sé, estoy joven, estoy a punto de iniciar la universidad, no es bueno tener un hijo ahora. —Lo abortarías —asiente comprensiva. —No sé

