El despertar nunca me había costado tanto en mi vida, me desgasté la noche entera llorando, y no por alguien que no lo merecía, porque él sí que lo merecía, no me pondré a resaltar lo malo porque lo bueno le hace justicia. Retiro todo el maquillaje que no retiré anoche y tomo una ducha larga. Dedicarle una noche a mi sufrimiento ya es demasiado, yo no soy así, soy humana, sí, pero no una débil. Seco mi cabello y paso la plancha por este dejándolo completamente lacio, me visto con algo de ropa casual y guardo todas mis cosas en una cartera de hombro. No mal que no cure un día conmigo misma. Bajo las escaleras trotando, recorro el pasillo mientras me suenan las tripas. Cálmense bebés, mami va por algo sano para comer. Abro la puerta sin cuidado, el peso de un cuerpo recostado sobre es
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