Para mi completo horror, no podía masturbarme, debía enviar rápido la leche si no quería que se echase a perder. Y si me tocaba, si cumplía mi capricho, tardaría en llamar a Gonzo para que viniera a por ella, para que llevara la estúpida leche al idiota usuario que me quería frustrada. Por supuesto, no le daría el gusto. En cuanto Gonzo se fuera… me masturbaría. No, no me importó la clase que tendría en poco tiempo. Si me corría rápido, podría seguir con mi día como si nada, pero no era tonta, sabía que tenía que masturbarme por varios minutos, que un simple orgasmo no bastaría tras privarme del deleite de alcanzar el cielo con los dedos. Bufé, más jodidamente molesta que nunca. Le escribí un mensaje a Gonzo, me cerré la bata en un mal nudo e hice las preparaciones para enviar el vídeo j

