—Oxf será mejor que nos marchemos, Lu y Gam deben de estar preocupados.
Oxf hizo un gran esfuerzo para separarse de Mauricio, pero lo confortaba el hecho de que lo volvería a ver, lograría ganar su confianza y su alma lo reconocería, se sintió tranquilo con una paz que hacía tiempo no experimentaba.
Nin y Oxf se despidieron y prometieron al día siguiente con sus compañeros volver.
Al llegar al apartamento les contaron todo con detalle a Lu y Gam se quedaron sorprendidos por que hubo tanta sincronía en lo que les paso y estaban contentos al ver a Oxf tan contento sabían que había pasado por mucho y deseaban que el encontrara la paz que buscaba
—Oxf, necesito mostrarte lo último que hemos investigado Lu y yo.
—Vamos, los dejamos con todo el trabajo.
Gam y Oxf se alejaron a otra habitación donde platicaban de los descubrimientos obtenidos Nin no los siguió necesitaba un tiempo con ella, sus emociones estaban un poco en conflicto, tan metida se encontraba en sus pensamientos que no se dio cuenta que Lu tampoco los siguió se acercó por detrás y poso sus manos en sus hombros.
—Se lo que sientes amiga mía, lo siento mucho, pero sé que tu corazón es muy hermoso, todos estaremos bien si Oxf vuelve a ser el mismo.
—¡Claro que si Lu!
Nin lo decía de corazón, quería que él fuera feliz y no sabía si era la reacción que causaba el traje que llevaba puesto, pero ella deseaba ser feliz también que de malo había en eso.
Los cuatro compañeros llegaron a instalarse en la cabaña, está realmente era muy acogedora, entrando se encuentra una salita coronada por una chimenea forrada de piedrecitas de colores un comedor rustico con el suelo alfombrado, una cocinita equipada con todo lo necesario, era uno de esos lugares para pasar un invierno cómodo y calientito. Solo contaba con dos habitaciones, lo positivo del asunto es que una era más grande y era perfecta para 3 personas.
Nin estaba fascinada tendría su espacio enterito para ella sola, no es que Nin no le gustara compartir con sus compañeros era solo que con ese traje prefería hacer sus cosas personales en privado, en varias ocasiones capto a sus compañeros viéndola fijamente, observando su trasero o sus pechos, era algo incomodo, lo entendía ellos pasaban por sensaciones humanas, pero no le agradaba sentirse como una presa a punto de ser atacada por depredadores. Se había puesto a ver unos videos en internet, era muy injusto como los hombres interactuaban con las femeninas, para ellos eran como objetos sin sentimientos, existían sus excepciones como en todo, pero el físico prevalecía como primer objetivo para sentir atracción, o el emparejamiento, los humanos lo razonaban todo, su corazón les hablaba, pero ellos estaban demasiado ocupados.
Alguien tocaba la puerta, parecía que los chicos estaban muy ocupados ninguno salió, que estarían haciendo,
—¡Hola Gael, Mauricio!
—Hola Nin, crees que sería posible que tus compañeros me echaran una mano, se me escapo nube negra, es un semental muy fino y me preocupa que le pase algo.
Nin no tuvo que avisar a los muchachos estos estaban escuchando a Mauricio, sobre todo Oxf que estaba listo para cualquier cosa que tuviera que ver con él. Los cuatro siguieron conversando mientras se dirigían a la búsqueda del semental, Nin y Gael chocaron miradas y sonrieron.
—Qué te parece Gael, si vamos con tu abuelita.
—Si Nin ¡Mi abuelita está horneando galletas de nuez con chispas de chocolate! ¿Te gustan las galletas Nin?
—La verdad Gael, no sé a qué saben.
El pequeño Gael la veía con cara de incredulidad, pero no formulo más preguntas, la tomo de la mano y juntos caminaron hacia la casa de Augusta, todo en ese lugar era hermoso, tantas flores de diferentes colores, arboles enormes, frondosos, a lo lejos se escuchaba el riachuelo de agua clara, parecía un paraíso. Antes de llegar a la casita de Augusta ya se percibía en el aire un olor agradable, Nin no lo asociaba a algo conocido, pero estaba segura que eran las galletas preferidas de Gael.
—¡Ya están listas las galletas abuelita! Traje a Nin para que las probara.
—Muy bien hecho Gael ¿Qué tal ha ido la mudanza Nin?
—Genial Augusta vives en un paraíso te agradezco mucho por ofrecernos tu cabaña, es perfecta.
—No lo agradezcas querida ustedes me van a ayudar más a mi créelo.
Augusta sirvió galletas con leche a ambos, Gael observaba con curiosidad a Nin, ella tomo una galleta y le dio un mordisco y su rostro se ilumino.
—Mm… ¡Esto sabe delicioso!
—Te lo dije Nin, las galletas de mi abuelita son las mejores.
—Tenías razón Gael desde ahora también son mis preferidas.
Gael de pronto se quedó muy calladito y con la vista baja, como pensándose si decir algo o no, jugueteando con su tacita. Nin era muy intuitiva y sabía lo que le estaba preocupando a Gael, tocando su espalda le susurro.
—Puedes preguntar cariño.
—Nin... ¿Cuándo me podrás curar mi piernita?
—¡Que te parece ahora mismo!
—Lo dices de verdad Nin.
—¿No confías en mí?
—Claro que sí, soñé muchas veces contigo y cuando te acercaste a mí en el riachuelo te reconocí al instante, pero después mi papi apareció y creí que no te volvería a ver mi abuelita también te reconoció ¿Verdad abuelita?
Nin no entendía nada, pero todo podía suceder en este gran universo, ella sin saberlo ya existía en los sueños de este pequeño que esperaba por ella.
—Si, Nin, Gael y yo somos muy unidos, cuando el enfermo y su piernita perdió fuerzas yo pensé que se deprimiría, pero él me aseguro que no tenía nada de qué preocuparme que ya venía un ángel a ayudarlo a él y a su papi, que todo estaba muy bien, con el tiempo yo misma comencé a soñarte, aunque en mis sueños no tenías un cuerpo humano, pero sentí tu energía el gran amor que emanabas cuando te acercaste a Gael y supe que eras el ángel que él esperaba.
—Gracias Augusta, pero yo no soy un ángel, pero claro que ayudare a Gael, que te parece pequeño si te recuestas y comenzamos a ver que paso en tu cuerpecito.
Gael se recostó en la cama de su abuela, Nin tomo asiento en un lado cerro sus ojos y toco la frente de Gael, Nin de inmediato se encontró con su esencia en el plano donde todas las esencias de todos los planetas vuelven a ser una misma , en ese plano Gael no era un niño, el problema que tenía no lo había adquirido en esta vida actual si no en la anterior, aun no lograba verlo bien, poco a poco se iba aclarando parecía un masculino algo en él le parecía conocido pero era un humano, no cabía la posibilidad de conocerlo aunque...
—¡Hola querida Nin te acuerdas de mí!
Nin se quedó en shock ¿Qué estaba sucediendo?
—Si cariño soy Cork he esperado por ti toda una vida y parte de otra.
Nin no acababa de entender que hacia el ahí, todo a su alrededor se estaba poniendo de cabeza las sorpresas iban en aumento.
—Pero como sabrías que vendría a este planeta.
—No lo sabía con certeza, pero al finalizar mi vida utilice toda mi energía para pedir el verte de nuevo, al renacer en esta desde siempre aparecías en mis sueños
Nin tenía que actuar con mucha serenidad pues le había prometido a Gael que lo ayudaría, tenía que mantenerse bajo control.
—Pues ahora estoy aquí, dime ¿Qué era eso tan importante que tenías que decirme?
Cork la tomo entre sus brazos y Nin lo acepto sabía que era muy importante ese momento para él, ahora lo sabía lo primero que vio en Gael fueron sus ojos grises, al entregarle la pelota a la pequeña, Gael estaba detrás de esta y el vistazo fue fugas, pero despertó algo en su interior y lo siguiente fue ver su discapacidad algo que le estrujo el corazón.
—Mi amada Nin fue un error el tomar aquella misión y ponerte a ti en segundo lugar, me lo advertiste, que sentías que algo saldría mal y así fue, antes de tocar la atmosfera terrestre un meteorito choco de frente con nuestra nave y caímos al vacío el lugar donde aterrizamos era muy frio y nuestros cuerpos estaban muy lastimados, Loor no reaccionaba, la nave solo mando el aviso de auxilio y no volvió a funcionar, mi último pensamiento fue mi necesidad de volverte a ver aunque fuera una última vez y tenerte en mis brazos para decirte lo mucho que te amaba, lo mucho que sentí el no quedarme contigo en nuestro maravilloso planeta.
Nin había logrado superar la muerte de Cork, él tomo su decisión y ella solo deseaba su felicidad, su corazón estaba en paz.
—Ya no sufras más, te aseguro que estoy bien, siempre estarás en mi corazón, jamás hubo un pensamiento negativo hacia ti, al contrario, siempre quise que tuvieras mucha luz, ahora tenemos que ayudar a Gael, tienes una gran oportunidad por delante, esta vida apenas comienza ¿Qué le paso a Gael?