Capítulo 1. Un poco de mi niñez
*Un poco de mi niñez*
Tan solo tenia 5 años, cuando mi papá me llevó a salir con su "amiga", yo si noté mucho acercamiento entre ellos, pero no entendía lo que estaba pasando en ése intercambio de abrazos y besos. Años después, yo andaba con mi mamá agarrada de mano y me topé con aquella mujer de cabello n***o largo.
—Mamá, ella es amiga de mi papá —Dije toda inocente—pude notar como la expresión de mi mamá cambió de repente.
—Ésa es una de las tantas amantes que ha tenido tu papá —Mi cara se ensombreció, no entendía a lo que ella se refería, toda mi vida los ví juntos durmiendo en el mismo cuarto, siendo la familia perfecta que mis hermanas y yo necesitábamos.
Aún sin comprender mucho la situación de mis padres, fui creciendo y me fui dando de cuenta que mi papá es un hombre súper mujeriego y que mi mamá, por amor a él y a nuestra familia siempre lo perdonaba. A medida de los años, por ser tan curiosa, fui descubriendo más infidelidades de mi padre ¿Pero cómo se lo decía a mi madre?, yo no la quería ver sufriendo más, preferí guardar silencio y sufrir yo por ella.
Cuando entré en primer año en el liceo, comencé a portarme mal, con la única intención de llamar la atención de mi padre, yo quería que él viera que sus acciones me estaban perjudicando. Pero, fue en vano mi rebeldía, a él ni siquiera le importó que yo me fuera llevado 2 materias a reparación.
Mi depresión aumentaba, no era solo por la infidelidad de mi padre hacia mi madre, sino también, porque cabe recalcar, que siempre he sido gordita y, gracias a mis kilos de más, en mi casa y en todos lados me apodaron "la gorda".
En mi etapa de rebeldía, conocí a Jesús Caripe, un chico de tercer años, de 15 años de edad, moreno, acuerpado, ojos marrones oscuro de 1,68 de estatura. Un chico que se convirtió en mi mejor amigo y con los días, se convirtió en mi primer novio, él me aconsejó mucho y me dió lo que tanto yo necesitaba "Amor", nosotros duramos 1 año y 6 meses de novios y, luego de eso duramos 6 meses más estando y no estando, que daría un total de 2 años. Jesús conmigo fue un hombre increíble, me enseñó amar y me enseñó a sentirme amada, pero, un día decidí terminar con él, ya que, me sentía confundida, sentía que era muy niña para él, puesto qué, no estaba preparada para entregarle mi pureza. Él al principio de mi decisión se alejó de mí, pero con el tiempo se convirtió en un gran amigo, quedando en mis recuerdos como "mi primer amor".
***
Años después, con 16 años, cursando 5to años, por mi mente solo pasaba el deseo de perder la virginidad, solo porque mis amistades ya no eran señoritas, yo sentía que debía ser igual que ellas, por eso, establecí una conversación con mi amigo Alejandro, ya que, me sentía más en confianza, conversar del tema con un hombre que con una mujer.
—Ale, necesito que me hagas ¡el favor! de comprarme unos condones —Le dije directamente.
—¿Qué harás?—Con una mirada llena de incertidumbre, Murmuró.
—Estaré con alguien por primera vez y, me quiero cuidar.
—¿Qué?, que yo sepa no tienes novio, ¿Con quién lo harás?.—seguía insistente a saber más.
—¡Por favor!, tú solo hazme el favor, que yo luego te cuento mejor y, si tú no cedes, alguien más me hará el favor.
—Ok, te haré el favor, porque quiero que te cuides, pero piensa bien lo que harás. Estar con alguien íntimamente, es algo más allá de solo placer s****l y, una señorita como tú, debería de dejarle el privilegio a alguien que en verdad lo merezca no a cualquiera.
—¡Ayy! ¡Ya!, no hay vuelta atrás, yo quiero saber que se siente y lo haré.—Dije, en mi soberbia.
***
El 15 de diciembre de 2013, llegué al liceo a las 7:00 de la mañana, decidida a perder mi virginidad con una persona que no tenía mucho tiempo tratando, pero, que estaba dispuesto a quitar mi pureza.
—¿Me trajiste la broma?—Ansiosa, apenas ví entrar a mi amigo al portón del liceo, exclamé.
—¿Yo bien y tú?—El sarcasmo se apoderó de sus labios.
—Disculpa amigo, es que...me quiero ir, antes de que el profesor me vea.
—¿No entrarás a clase?—con un gesto de pocos amigos, balbuceó.
Negué con la cabeza, él sacó de sus bolsillos una caja de condones y me la entregó.
—Espero, que el susodicho, sepa usar los condones y te trate bien—fueron sus palabras, mientras se alejaba de mí, dejándome parada en el medio de la nada. ¿Será que estoy tomando una mala decisión?.
***
Llegué a casa de José, como habíamos acordado hace días, apenas llegué, pude notar que estábamos solo en la casa, él sin mucho rodeo me invitó a subir a su recámara, estando en su cuarto, me quitó la ropa así de rápido y, cuando menos lo pensé, ya estaba siendo penetrada por él. Cuando él llegó al climax, salí corriendo al baño y, duré cómo una hora encerrada bajo la regadera, me sentía sucia y vacía. Nada fue como otras chicas lo contaban, en mi primera experiencia s****l solo hubo penetración, no hubo besos ni caricias, no hubo velas ni rosas, no hubo amor.
—Sol, debes salir ya, tu teléfono no deja de sonar—escuché repetidamente del otro lado de la puerta.
—Un segundo—fue lo que pude responder, tratando de contener las lágrimas, sé que fui una idiota, sé que me apresuré a algo que no hacía ni más, ni menos en mi vida.
***
Horas después, regresé al liceo y, ví a mis amigos esperándome, ellos estaban preocupados por mí, no solía faltar a clase y menos solía perderte sin dar razón alguna.
—¿En dónde te metiste mujer?—Con el ceño fruncido, murmuró Yuli.
—Estaba por ahí.—Dije, sin querer decir más.
—A mí no me engañas, sé que estabas cometiendo una locura, por el gesto de tu cara.
—Estaba perdiendo la virginidad.
—¿Qué? ¿Con quién? ¿Cómo te sentiste?.—fueron sus preguntas.
—Con José, pero nada fue como lo esperé, estoy arrepentida de ello, aunque no haya vuelta atrás.—Yuli, no dijo más, solo me dió lo que necesitaba un "abrazo".
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Duré una semana sintiéndome mal por mi mala experiencia s****l. José, fue incapaz de escribirme ésos días para saber cómo me encontraba y, eso me ponía el autoestima por el piso y, en cuanto a la ansiedad y depresión la tenía altísima, puesto que, los problemas en mi casa aumentaban, ya mis padres estaban decididos a dejarse, ahora no sé cómo será mi vida de ahora en adelante.
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Un lunes, estaba en un aula de clase, que da vista a la cancha y, ví a un chico moreno besándose con su novia, yo trataba de no verlos, pero mis ojos estaban clavados en ellos, algo de ése chico me llamaba la atención y yo no sé porque, si apenas lo estaba viendo por primera vez.
—Sol Delpiani, ¿Cuál es la diferencia de urgencia y emergencia?.—con una mirada fulminante, exclamó el profesor, al notar que no estaba prestando atención a la charla de primeros auxilios.
—Esteee... Ehhh...—el profesor me interrumpió—Una distracción más y saldrá del salón —de forma amenazante, Murmuró el profesor.
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Dos días después, mi amigo Cleiver, me presentó al chico que ví besándose en la cancha con su novia.
—Sol, te presento a Jorge—le estreché la mano, sin quitar mi mirada de los ojos de él, pude sentir, que se puso nervioso.
—Mucho gusto, Jorge—me dijo, con una sonrisa.
—Él fue novio de Sabrina, cuando eran más niños —Exclamó Cleiver.
—¡Ah! , entonces te llamaré "cuñado", ¿No hay problema con eso?.
—Me puedes llamar como quieras.
—¿Y tu novia no se molesta?—murmuré, con intención de saber más de su vida.
—No tengo novia.
***
Sabrina es una de mis amigas, no la mejor, pero sí es de mi grupito de 7. Somos un grupo de amigos inseparables, conformado por 4 chicas y tres chicos, en las actividades grupales estamos siempre juntos.
Te describiré a mis 7 amigos, para que conozcas mejor de quienes seguiré hablando en el camino de mi historia.
Sabrina: Es una chica morena, de 1,59 de estatura, ojos marrones oscuro, cabello rebelde (por el tipo de rizo que tiene) un poco intrigante y es el tipo de amigas que todo lo crítica.
Alejandro: Es un chico flaco, alto, de 1,70 de estatura, ojos marrones oscuro, con un bigote un poco peculiar y una labia que hace caer a muchas.
Jean: Es un moreno, de 1,69 de estatura, ojos marrones oscuro, acuerpado, tiene una sonrisa linda y es el tipo de chico, que te deja con ganas de saber más, por su manera tan discreta de llevar la vida.
Rosnel: Es un chico flaco, de 1,70 de estatura, ojos marrones oscuro, humorista, sus palabras siempre causan alegría.
Yuli: Es una chica de 1,60 de estatura, ojos marrones oscuro, cabello castaño ondulado, color de piel miel. Ella a todo le dice "amor y paz" y siempre busca la manera de hacerme sonreí.
Nazareth: Es una chica de 1,58 de estatura , morena, cabello ondulado, alegre y sonriente. La conozco desde segundo año y se podría decir que es mi mejor amiga, mi confidente y cómplice.
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Soy Sol Delpiani, una chica rubia de naturaleza, cabello largo, ojos marrones oscuro, gorda y de 1,63 de estatura. A pesar de mis problemas familiares y personales, soy una chica extrovertida, me gusta socializar con todo el mundo, tengo un tono de voz un poco alto, todos me dicen que cuando hablo, pareciera que gritara y, otra cosa sobre mí, es que me gusta hablar mucho, quizás es una manera de soltarme de mis problemas.
***
Un 25 de diciembre de 2013, Jorge, Cleiver y Luis fueron en la noche para mi casa, a buscar a mi hermana Juliana, puesto que ella, en ése entonces era novia de Luis. Mientras mi hermana se encontraba arreglando, yo me encargué de atender a sus invitados.
—Tengo hambre —Murmuró Jorge, apenas entró a la casa.
—Ahorita vamos por unas hamburguesas—Exclamó, Cleiver.
—¿Qué tanto se tarda Juliana?.—Murmuró una vez más, Jorge.
—Si estás incómodo, ladillado o que se yo, te puedes retirar de la casa—Dije sin pensar, es que su actitud , me sacó de mis casillas.
—No seas odiosa, solo estoy manifestando que tengo hambre.—Con una mirada fulminante, Murmuró.
No dije nada, solo me levanté de mi asiento y fui a la recámara de Juliana para ver si ya estaba lista.
—¿Te falta mucho?
—Ya estoy lista.
—¡Perfecto!.
Llegamos a la sala y los tres hombres se levantaron de sus asientos.
—¿Nos vamos?—preguntó, Jorge.
—Sol, ¿Quieres ir a comer con nosotros?—Cuando me estaba dando la vuelta para mi cuarto, Cleiver me invitó a salir con ellos, obvio no pude resistirme a su propuesta.
—Sí quiero, pero debo pedirle permiso a mi papá.
Fui a la recámara de mis padres y le pedí permiso, me sorprendí cuando mi papá me dijo que ¡Sí!, pero más sorprendida quedé, cuando me dió dinero, cosa que nunca hacía.
***
Minutos después, llegamos a la calle del hambre y pedimos hamburguesas y refrescos, después de comer, me fui con mi hermana y amigos para una fiesta, en dónde Jorge se acercó mucho a mí, en dónde los tragos me debilitaron y, en dónde me dejé besar por él.
¿Quieres saber qué pasó después de aquel beso?