Después de aclarar mis dudas con Yailin, cada vez que a Jorge le tocaba las bolsas de comida, ella me hacía el favor de acercarme las bolsas a mi casa. La relación con Jorge estaba quebrantada, ya yo no sentía amor por él, cuando Jorge venía los fines de semanas a mi casa a visitar a los niños, yo trataba de no tener mucho contacto con él, sin embargo, él me trataba como su mujer ¿Y como no? si ninguno de los dos había dado por finalizada la relación. *** Dos meses después, llegaron las elecciones estadales, en dónde me contrataron para hacerle el desayuno, almuerzo y cena a los militares que estaban resguardando la escuela en dónde iban a ser las votaciones de mi comunidad. Por ende, me dirigí a la escuela *Carmen Ruiz* para presentarme. —Buenos días, ¿Se encuentra el mayor Franklin?.

