*Sol Delpiani*
El 30 de diciembre de 2013, estuve todo el día en mi casa con mi amiga Nazareth, le comenté lo que había pasado la noche anterior en casa de Jorge y se alegró mucho por mí, al ver el brillo nuevamente en mis ojos.
—Lo único que me preocupa de su noviazgo, es que Jorge trata a José y, cuando Jorge se entere que tú y él... no sé cómo vaya a reaccionar —Exclamó Nazareth, mientras se tomaba un sorbo de café.
—Lo sé, pero igual eso es algo que pasó cuando Jorge y yo nada que ver.
—¡Sí!, pero tú aún tratas a José, a pesar de que no te haya preguntado cómo te sentiste después de aquel día, tú nunca le quitaste el habla.
—¿Para qué lo iba a dejar de tratar? Si él no hizo nada que yo no le haya pedido, yo le pedí un "favor" y él solo cedió.
—Bueno, mejor cambiemos de tema, ¿Te enteraste lo que Yessica anda vociferando en el liceo de Jorge?.
—¡No! ¿Qué?—mi corazón comenzó a palpitar rápido.
—Ella anda diciendo que Jorge es un ñoño, que no quiso acostarse con ella , a pesar de ella hacerle creer que era virgen.
—¿A pesar de ella hacerle creer que era virgen? ¿Cómo así? si ésa niña tendrá como 12, 13 años.
—Será niña de edad, pero no de mentalidad ni de manera de actuar, más de una vez la he visto de alborotada con multiples hombres.
***
El 31 cómo a las 10 de la mañana, yo me encontraba desayunando y de repente escuché a alguien conversando con mi papá en el porche de la casa, agarré el plato de mi comida y me senté en un mueble que tiene una ventana hacia el porche, ya que, la voz de aquel hombre se me hacía conocida.
—¡Hola! señor ¿Cómo está?—fue lo primero que escuché, vociferar.
—Bien, ¿vino a ver a las muchachas?.
Jorge, negó con la cabeza.
—Vine hablar con usted.
—Lo escucho.
—Quiero que usted me de permiso de ser novio de su hija.
—¿De cuál de mis hijas estamos hablando?.
—De Sol.
—¿Estás seguro de lo que estás diciendo muchacho?, Sol tiene un carácter horrible y todo lo que ella dice parece gritado imagínate cuando está molesta.
—¡Sí! estoy seguro de mi decisión.
—Entonces, tienen mi autorización para ser novios, me gusta que a pesar de que seas un niño, tengas el valor y la madurez para decir las cosas. Estás invitado a recibir el año hoy con nosotros si tú quieres.
—¡Gracias! señor, aquí estaré.
***
Minutos después, Jorge se acercó a mí feliz, me dió un beso y se fue para su casa a darle la noticia a su madre. A los segundos de él haberse ido, llegó mi madre del trabajo y, mi papá la recibió dándole la noticia de mi noviazgo.
—Vinieron a pedir en noviazgo a Sol—Así a secas y sin tantas vueltas, exclamó mi padre.
—¿Quién? , no me digas que el n3gr1t0 feo.—haciendo un gesto desagradable, musitó mi madre.
—Sí, ése mismo, el n3gr1t0 flaquitico, pero ya no es n3gr0, más bien parecía un papel blanco cuando estaba conversando conmigo.
***
A las 9 de la noche, ya mi madre tenía la mesa adornada, con galletas de figuras, frutas, torta negra, dulces secos, bebidas y muchas cosas más. A las 10 de la noche comenzaron a llegar los invitados a nuestra cena familiar. El primero en llegar fue mi tío Manuel y, atrás de él, mi tía maita y los vecinos.
Mis padres estaban felices y sonriente, me gustaba verlos así, a pesar de saber que llevaban año y medio en camas separadas, yo sabía que la noche iba a ser inolvidable para todos, puesto que, algo me decía que iba hacer el último 31 reunidos como familia, porque mi papá ya estaba decidido a irse definitivamente de la casa en enero.
A las 11:30pm nos sentamos a cenar nuestro plato tradicional; la hallaca, acompañada de la ensalada de gallina, pernil y pan de jamón.
—Qué Dios siga manteniendo nuestra mesa llena—Alzando una copa, exclamó mi padre.
—Y que Dios los siga manteniendo así de unidos, cómo la hermosa familia Delpiani que siempre han sido—murmuró, la vecina que desconocía los problemas entre mis padres.
Todos tragamos saliva con dificultad y comenzamos a cenar sin hablar más en la mesa. Minutos después, terminamos de comer y seguimos disfrutando la velada en espera del cañonazo.
—Sol, ¿Jorge no iba a venir a pasar la noche con nosotros?—Con la ceja arqueada, expresó juliana.
—Creo que vendrá después del cañonazo—murmuré, sin certeza de que lo que acababa de decir fuera así, la verdad yo no dejaba de pensar en eso ¿Será que Jorge se arrepintió de ser mi novio?.
—Pensé, que iba a conocer al n3gr1t0 feo hoy ¿Qué pasó? ¿Porque no vino?—De manera ácida y burlona, balbuceó mi hermana Joa.
—RESPETA, QUE TU NOVIO ES UN FLACUCHENTO FEO, ASÍ QUE SI HABLAMOS DE MAL GUSTO, TÚ NOS SALE GANANDO—Me di la media vuelta y fui por un vaso de refresco.
***
Joa, es mi hermana mayor; es rubia, cabello largo, ojos marrones oscuro, de medidas perfectas 60,90,60. Tiene una manera de ser muy ácida, es muy odiosa y directa, a ella no le importa decir las cosas en la cara de quién sea y menos le importa lastima a las personas con su actitud tan hostil.
Si no te lo había comentado, yo soy la hermana del medio, después de mí, viene Juliana, ella a pesar de ser la menor, es más alta que yo, es flaca, rubia, cabello largo, ojos marrones oscuro, de carácter fuerte, ácida y la consentida de la casa.
mis padres son Anthony Delpiani y Marly de Delpiani. Mi papá fue el primer amor de mi mamá, ellos se conocieron cuando mi madre era una adolescente y, desde entonces han vivido toda la vida juntos, para mi punto de vista siempre fueron "felices" hasta que comencé a darme de cuenta que mi madre lloraba en silencio y que mi padre era muy cariñoso con otras mujeres. Mi mamá a pesar de todos los errores de mi padre, nunca le pagó con la misma moneda, siempre se comportó como una dama y en el camino de la historia te darás de cuenta de lo grandiosa mujer que es mi madre.
***
—5...4...3...2...1...Feliz año.—Todos comenzaron abrazarse.
Yo no podía contener las lágrimas, a pesar de estar todos unidos felices y compartiendo, sabía que el nuevo año iba a traer muchos cambios brusco a mi vida.
—Buenassss, Feliz Año—Al unísono, exclamaron Luis y Jorge, que acababan de llegar a la casa.
Desde donde yo estaba, pude notar que Jorge me estaba buscando con la mirada.
—Feliz año, Sol—Me dió un fuerte abrazo y me besó.
—Feliz año, Jorge. Pensé que ya no ibas a venir.
—Estaba esperando que sonara el cañonazo para abrazar a mi madre y hermanos y luego venir a pasar lo que resta de madrugada contigo.—Me acarició la mejilla.
—Me alegra que hayas venido, de verdad me hace bien verte.
—¿Adivina?
—¿Qué?
—Luis, vino decidido a decirle a tus padres que es novio de Juliana.
—Ya era hora, más bien se había tardado mucho...