Capítulo 6.

1862 Palabras
Con Jorge me sentí completamente satisfecha, amada y feliz. Sus manos, sus besos, su exuberante m*****o y todo él, me hicieron sentir cosas que jamás en la vida había sentido. Nada comparado con la sardinita de José, que me dejó completamente insatisfecha y decepcionada y no precisamente por lo diminuto de su p3n3, sino por no saberlo usar, ni tratar a una mujer en la intimidad. Por otra parte, todas las tardes al salir de clase y, todos los días libres me la pasaba en casa de Jorge, me estaba volviendo adicta a él a tal punto de alejarme de mis amistades, por ende, solo compartía con mis amigos cuando eran temas referente al proyecto y al liceo. *** Una tarde que Jorge se encontraba en mi casa mi hermana Joa se acercó a nosotros y exclamó: —Necesito a personas de confianza que me ayuden en el puesto, ¿Estarían dispuesto a trabajar para mí?. —¡Sí! —Claro que sí, pero, ¿Días? ¿Horas?. —Para iniciar, solo los fines de semanas. Jorge y yo comenzamos a trabajar en el puesto de Joa de comida rápida, preparando la comida y atendiendo a los clientes. Los meses fueron pasando y yo me sentía más enamorada que nunca. El 01 de agosto de 2014, llegó el día que tanto estaba esperando "mi graduación". A las 9 de la mañana ya me encontraba en el liceo, con mis padres y hermanas, comencé tomándome fotos con mis amigos, padres y Jorge. Por consiguiente, el acto inició por secciones, primero 5to "A", luego 5 "B" y al fin mi sección 5to "C" —Ahora vamos con los alumnos de 5to año, sección "C", invitando a subir al escenario, a la alumna Sol Delpiani, por su excelente dedicación a los estudios y por obtener las notas más resaltante de su curso. Todos comenzaron aplaudir fuertemente y, a su vez, comenzaron a vociferar mi nombre, dándome apoyo. Al llegar al escenario, agarré el micrófono y musité: —Es un honor para mí, haber pertenecido a esta casa de estudio, en dónde conocí a grandes personas y tuve grandes profesores. Debo admitir que, cuando comencé el recorrido, era una niña inocente, con muchos miedos encontrados, pero hoy en día, los miedos quedaron en el pasado. Hoy en día, soy una mujer decidida con muchas metas y aspiraciones. A ustedes queridos compañeros, solo les diré que, luchen por sus sueños, nunca dejen que nadie los haga creer que no pueden, yo confío en cada uno de ustedes y, sé que en un abrir y cerrar de ojos, serán grandes profesionales, de corazón les deseo lo mejor del mundo. Todos se levantaron de sus asientos y comenzaron aplaudir, luego de acabar el acto de la graduación, tuvimos un compartir en el liceo con todas las secciones, y de ahí, cada sección se fue para su fiesta de graduación; excepto yo, que decidí no ir, porque Jorge no quiso ir. *** —Sol, ya no es necesario que sigas tratando a Cleiver, ni a ningún otro amigo tuyo, ya no estás en el liceo, por ende, ya no te verás con ellos—Exclamó Jorge, al notar que por f*******: me escribían mucho mis amigos. —¿ES EN SERIO?. —¡Sí! , es en serio. Por amor a Jorge, le quité el habla a mis amistades hombres, porque yo creía que era normal su petición. Sin embargo, soy conciente de que fue la peor decisión de mi vida. ¿Por amor harías lo mismo que yo? *** Meses después, comencé a ver en el teléfono de Jorge infinidades de mensajes de su ex, ella no paraba de escribirle, siempre le hacía propuestas indecentes y de más, al parecer para él los mensajes eran indiferente, ya que, no le respondía. —¿Por qué? ¿Yessica te escribe?—Exclamé, muy molesta. —No sé, de repente me empezaron a llegar mensajes de ella. —Ummm, es decir, que yo debo alejarme de mis amistades, pero, ¿Tú si puedes conservar el número de tu ex? —Ella es quien me escribe, además no debes dudar de mí, siempre estamos juntos. Sus palabras me pusieron a pensar y en parte tenía razón, ella era la que siempre tecleaba. Jorge me prestaba su teléfono y me lo dejaba desbloqueado ¿Por qué desconfiar de él?. No le di más importancia al tema y me arreglé para asistir a la fiesta en dónde Jorge tocará con la samba. Cae la noche y llegamos a la fiesta. Cando nos dirigimos para el lugar en dónde estaban el resto de los compañeros de Jorge, nos topamos con Yessica ¿Y cómo no? si ella es hermana de Luis, quién también hace parte de la samba. —Ya estamos completos, debemos ir al patio a organizar nuestra entrada—Murmuró, un integrante de la banda. Todos los muchachos salieron y yo aproveché el momento de ir al baño, cuando regresé a nuestro puesto, Yessica estaba atravesada, obstaculizando mi puesto. —Permiso. Me ignoró. —PERMISO. Siguió haciéndose la sorda. Me cansé y la empujé, ella se molestó y se retiró de la mesa, minutos después, sentí algo vibrar en mi cartera, al revisarla, me di de cuenta de que Jorge me había dejado su celular, cuando veo la pantalla del mismo, mi cuerpo de encendió al leer un mensaje de Yessica que decía: —Controla a tu hipopótamo, que casi me deja sin brazo. Sentí como la sangre se me calentó, a tal punto de salir como una leona en busca de aquella carajita que me tenía la vida a cuadritos, la estuve buscando por un buen rato y mi búsqueda fue un fracaso, hasta que la vi de lo más sonriente en una esquina, en dónde me dejé llevar por la ira y la agarré por las greñas. —Ya me tienes cansada con tu acoso, estoy harta de que le andes escribiendo a Jorge y sobre todo estoy harta de que te andes metiendo conmigo, si algo me quieres decir, aprovecha, que aquí me tienes —Con una mano tenía prensado su larga cabellera, mientras que con la otra le sujetaba la cara. —Sueltameeeee, imbécil. —¿QUÉ? —Jorge, dile que me suelte. —SI ME TOCAS, TÚ TAMBIÉN LLEVARÁS...—Con una mirada fulminante, exclamé al notar que Jorge estaba presente. —Qué me suelteeees.—Intentó, forcejear, pero fracasó. Sueltate tú, si puedes.—Le temblé más el cabello, dejándola caer al suelo. Acto seguido, Jorge regresó conmigo en silencio para nuestro puesto y, al llegar me llegó un mensaje de texto de un número desconocido. *Mensaje de texto* —Mi hija tiene MAMÁ. Al leer aquel mensaje, fui a buscar a la señora para hablar con ella y Jorge me siguió, al llegar al lugar, murmuré: —La niña tiene mamá, ¿Pero en dónde está la mamá cuando la niña anda de safrica?, su hija se la pasa escribiéndole a un muchacho con novia y, no me refiero únicamente a Jorge, puesto que, el historial de su hija es bien largo. —Tú ves lo que Yessica le manda, pero ¿Ves lo que él le responde?.—vociferó, dejándome con la incertidumbre de sus palabras, mientras se alejaba de nosotros. —¿Por qué? ¿No dijiste nada?—Con el ceño fruncido, murmuré. —¿Qué iba a decir? —Desmentirla pues o ¿es verdad y tú le respondes a Yessica? —No es verdad Sol, entiende que tú siempre tienes mi teléfono y siempre lo dejo en cualquier lugar, a mí la única persona que me importa eres tú. ENTIÉNDELO. *** Meses después, el 22 de febrero de 2015, Jorge tuvo un torneo de fútbol, el cual ganó, ése día en vez de salir felices del campo de juego, salimos peleando porque él me celaba de Cleiver, a según él, yo estaba más emocionada por Cleiver que por él (Cleiver también participó en el torneo). Llegamos a casa de Jorge y, él no dejaba de reprocharme cosas sin sentidos, yo cansada de la situación, decidí irme a mi casa a mar de lágrimas, pero, cuando iba camino a la entrada me crucé con un primo de Jorge, quien a ver mi estado, exclamó: —¿Qué te pasó? —Tu primo que últimamente anda teniendo unos celos absurdos y enfermizos. —¿Lo quieres?. Asentí con la cabeza —Bueno, deberías de regresarte y hablar con él, no te puedes ir en ése estado por ahí. Tontamente regresé para el infierno, me encerré en el cuarto con Jorge y él con sus palabras me hizo creer que quizás yo abracé de más a Cleiver, ingenuamente comencé a pedir disculpas y, él respondió buscándome íntimamente; me dejé llevar por sus caricias, creyendo que era la "reconciliación" pero, cuando él llegó al climax, Murmuró: —Ya te puedes largar de mi casa. Sentí un bajón de azúcar, cuando escuché ésas palabras, así que, salí corriendo al baño a llorar como niña tonta, humillada y destrozada. —Abre la puerta Sol. —Abre la m@1d1t@ puerta. Mi corazón estaba acelerado, yo no sabía que estaba pasando, estaba conociendo una faceta de Jorge que desconocía. —Que abras la puerta te dije.—vi caer la puerta en el baño, al parecer de una patada la tumbó. Joelito y Justin (sus hermanos) se metieron al baño y me abrazaron fuertemente y comenzaron a llorar a mi lado, pude sentir que la situación a los niños los asustaba y mucho. —Joel y Justin para sus cuartos—autoritario, balbuceó Jorge. Los niños no le hicieron caso y siguieron a mi lado, Jorge a notar que sus peticiones estaban siendo negadas, quiso sacar a los niños a la fuerza, pero en ése momento llegó su tía y tío gordo y se lo llevaron del escenario. —Ya puedes salir Sol—Murmuró Joelito, quien verificó que Jorge ya no se encontrara en la casa. Sin pensarlo, sali huyendo de aquel lugar, estaba destrozada, en shock, pero debía de calmarme antes de llegar a mi casa, porque la verdad no tenia intenciones de contarle mi momento amargo a nadie. Una hora después de estar en mi casa, me llegó un mensaje de Elsy. *Mensaje de texto* —¿Qué pasó en mi casa?. —Jorge se puso agresivo conmigo, él se molestó porque a según él, yo fui muy cariñosa con Cleiver. —No vengas más a la casa, si tienes pensado en seguir en ése noviazgo, lo mejor es que no vengas cuando la casa éste sola y, en cuanto a Jorge, él deberá de pagar por los daños ocasionados. *** Dos días después, Jorge llegó a mi casa a pedirme disculpas, porque su tío nené lo obligó, pero yo ya sentía que no lo queria como antes, así que no acepté sus disculpas, sin embargo, él estuvo viniendo a mi casa todos los días. Un mes después, comencé a sentirme rara, los aliños me comenzaron a desagradar, las arepas no la pasaba y la regla nada de que me llegaba. ¿Será que estoy embarazada?.
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