*Llamada entrante* *Bryan* —Alóóóó ¿Sol? —¿Qué pasó Bryan? —¿Nos podemos ver? —¿Para qué? —Para conversar, te he echado de menos. —Ya estamos conversando. —No seas así, necesito a una amiga. —Bien, pasa más tarde por la casa y charlamos un rato. *** Cae la noche y Bryan llegó a mi casa. —Hola Sol—Me besó la mejilla. —Hola Bryan.—Siéntate. —¿Y los niños?. —Ven comiquitas. —¿Por qué te has alejado de mí? —¿Cómo así? —Desde nuestro encuentro íntimo, te volviste hielo. —Que yo sepa, tú y yo no somos nada. —Porque tú no quieres, desde que te entregaste a mí, no volví a tener encuentros sexuales con la mamá de mi hija. —Está bien—murmuré, haciéndome oídos sordos. —¿Ves? eres muy fría y cortante. —No puedo ser de otra manera. Me levanté del asiento unos segundos a cheque

