Cuando estaba completamente feliz y, creía que nada podía afectar mi felicidad, llega Jorge del más allá. *w******p* *Número desconocido* —Hola Sol, necesito que me hagas el favor y busques entre tus cosas, a ver si de casualidad no hay copias de mi cédula, es que, mi cédula se me perdió y necesito una copia, si puedes le tomas una foto y me la envías. ¡Gracias!. —¡Ah! soy Jorge. Cada músculo de mi cuerpo se tensaron, ni siquiera un "Cómo están los niños", por hipocresía. —De ti lo único que me queda, son mis hijos, que por cierto, ESTÁN PERFECTAMENTE, gracias por preguntar.—Respondí. —¿Segura que no tienes? en verdad la necesito no seas rencorosa. —NO TENGO. *Número bloqueado* No tenía ganas de conversar con Jorge, a él lo único que le importaba era él y su nuevo hogar. *** *1

