*Enero de 2018* 01 de enero A las 6 de la mañana, Jorge llegó a mi casa pasado de copas y vociferando "amarme". —SOL, perdón por no recibir el año contigo y los niños, es que necesitaba pensar muchas cosas. —¿Perdón?, ¿Pensar?, ¡Ay¡ ¡Por favor!—Con un rictus amargo, murmuré. —Ven acá, dame un beso—Intentó besarme. —Hazte a un lado—lo empujé —estás tomado, deberías de irte para tu casa y venir a visitar A TUS HIJOS, cuando estés sobrio. —Sol, TE AMO, no seas así conmigo.—Intentó una vez más, tocarme. —Baja la voz, que vas a despertar a todo el mundo, vamos para el cuarto para que te acuestes un rato y pases la resaca. —QUE TODOS ESCUCHEN QUE TE AMO. Lo fulmine con la mirada. —Ya bájale y si a según tú "me amas", hazme caso y vamos para el cuarto en silencio. Jorge me obedeció y

