Pude soportar esa situación en mi propia casa solamente varias semanas, pero escuchar a mi hijo, como lloraba sin nisiquiera poder acudir a él, me hizo tener fuerzas para decir basta. Como pude y registrando la ropa de mi marido y de mi suegra cuando no me veían hacerlo, conseguí la llave de mi dormitorio, Yo era antes de conocer a David una chica que vivía en la calle y que conocía todos los trucos para robar algo que necesitaba para conseguir siempre lo que deseaba, así que en un ánimo por salir de esa casa, pude conseguir esa maldita llave. Era ya de madrugada y fuera en la calle había una tormenta torrencial, pero eso no me impidió intentar conseguir mi proposito, marcharme de esa casa, abri el armario de mi dormitorio, vistiendome con unos pantalones y un jersey que era de lana gorda,

